Voces de Extremadura: Marisa González

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Marisa González Martín, nacida en Madrid, es catedrática de Física Aplicada en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura. Ha desarrollado aquí toda su carrera docente y de investigación. Suma ya 36 años en esta Universidad, y en esta región, lo que significa la mayor parte de su vida. Y ahora está haciendo historia, al ser la primera pre-candidata a ser rectora en su Universidad.

Comencemos por el principio.

Marisa, cuando era niña, un 21 de julio de 1969, presenció a través de la televisión la llegada del Apolo 11 a la superficie lunar. Ver a esos dos astronautas (Armstrong y Aldrin) caminar sobre la superficie lunar, determinó su vocación. Ella supo en aquel momento que quería ser astronauta. Llenó su habitación de pósters y sus cuadernos de fotografías, que hacían referencia al sistema planetario, a las naves espaciales, y creció sabiendo que tenía que entender cuáles son y cómo funcionan las propiedades de la materia.

Con esta vocación entró a estudiar Física en la Universidad Complutense, habiendo sido una alumna brillante durante su infancia y adolescencia, una de esas alumnas que son el orgullo de sus padres y la envidia de vecinas y amigas. Pero al llegar a la Complutense, aquellos años de carrera, cinco en aquella época, la formaron como persona porque la universidad le descubrió que aparte de sacar buenas notas, hay otras muchas cosas que importan al ser humano, y se comprometió con otras causas y también aprendió que divertirse es importante para un correcto equilibrio emocional.

De modo que aprender, comprometerse y pasarlo bien, fueron tres pilares en sus años de universidad, y también compartir. Me dice al finalizar esta entrevista que en aquella época a nadie se le pasaba por la imaginación no prestarse los apuntes, porque cooperar era algo así como un valor sagrado, el principio fundamental para el trabajo en equipo.

¿Y cómo llegas a Extremadura?
Al terminar la carrera, quería doctorarme y quería trabajar. Surgió la oportunidad de venir a la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura, donde se estaba implantando la titulación de Físicas y necesitaban profesorado para las asignaturas de la carrera. Por eso llevo desde 1982 en Extremadura, por lo que a día de hoy he vivido más tiempo en esta región que en mi ciudad de origen.

¿No te ha pasado, que al venir aquí, la gente de tu entorno te dijera, pero cómo te vas allí, si no hay nada?
(risas) Sí, me lo decían y me lo estuvieron diciendo algunos años incluso. Pero me gusta vivir en Extremadura. Vine muy joven y podría haber salido de aquí, porque cuando eres joven no te da pereza recorrer el mundo, afrontar nuevos retos e incluso deseas un poco de riesgo y aventura. Pero para mí, vivir los comienzos de la universidad era un reto apasionante. Me quedé porque estaba a gusto, pese a que cuando algo arranca hay que poner mucho esfuerzo, y la facultad de Ciencias estaba en mantillas, dábamos muchas clases en aquella época, pero sobre todo era apasionante. Y la gente, siempre me ha encantado la gente de aquí.

Una mujer de ciencias, ¿cómo ve las Letras y las Humanidades?
Para mi son un desafío. Empecé a cursar Humanidades cuando ya estaba doctorada en Física. Me matriculé en Humanidades porque me apetecía conocer y aprender, no buscaba una titulación, buscaba el conocimiento. En aquel momento no estaba en condiciones de estudiar para aprobar, porque mi trabajo era muy absorbente.

Pero necesitaba entender la Historia del Arte aunque fuera poco a poco, y me hice con una buena bibliografía de las asignaturas, de esta forma logré satisfacer mi inquietud, aunque no terminé la carrera de Humanidades. Pero estudiar Humanidades me ayudó a ampliar mi horizonte, me di cuenta de las dificultades de la creación y también de las cosas que nos hacen faltan en Extremadura como Universidad.

Entiendo que estamos entrando en materia y me estás hablando de tu plan para la Universidad. Cuéntanos ¿cuales son esas cosas que a tu juicio nos faltan?
(risas de nuevo) Me has pillado. Para mí, falta relación entre la universidad y la ciudadanía. Veo muchas ciudades donde la universidad se relaciona con la vida cotidiana de la gente. Y creo que la Universidad de Extremadura debería ser un foco de actividades en Badajoz, Cáceres, Mérida y Plasencia, y más aún, un motor de desarrollo. La ciudadanía extremeña tiene que empezar a ver la universidad como un foco de comunicación, no solo de las creaciones culturales o de las propuestas artísticas, sino también tomar conciencia de que la Universidad de Extremadura es un lugar donde se investiga. Y es muy importante este conjunto de cosas, porque podemos ser un motor de desarrollo para la región. Ahora la sociedad en Extremadura se siente muy lejana de su universidad, y tenemos que lograr que la sientan como algo propio.

La ciudadanía extremeña tiene que empezar a ver la universidad como un foco de comunicación, no solo de las creaciones culturales o de las propuestas artísticas, sino también tomar conciencia de que la Universidad de Extremadura es un lugar donde se investiga.

Es fundamental revitalizar la universidad. Que haya comunicación hacia dentro y hacia fuera. Hacerla transparente, es muy importante que pueda comunicar las cosas que se hacen, pero además hay que lograr que la gente tenga confianza en su universidad. Para eso necesitamos ser transparentes en la gestión, y que se sepa cómo se invierten los impuestos, cómo se gasta el dinero público que nos nutre y sostiene. Extremadura tiene que rentabilizarlo creando riqueza, en el sentido amplio del término, en la propia región.

Entiendo que tienes experiencia en gestión, ¿ has estado ya en el órgano de gobierno de la universidad?
Si me preguntas si he sido vicerrectora, como los otros dos pre-candidatos, la respuesta obvia es no. Pero sí conozco la gestión, porque estoy en muchas comisiones de la Universidad. He estado en la comisión de garantías, en la de investigación, he sido directora de departamento, he estado en el claustro y también en el Consejo de Gobierno. Lo que no he hecho es ser parte de ningún equipo rectoral y lo considero una ventaja, un punto a mi favor. Mi intención es romper la inercia existente. Los otros dos pre-candidatos han sido o son vicerrectores, con lo cual conocen el funcionamiento actual, pero yo no vengo de una tradición que me marque el camino. La mía es una propuesta de innovación.

Las organizaciones de estudiantes están muy ilusionadas con tu candidatura, y han hecho público su apoyo a la misma, subrayan la importancia de que por primera vez en 45 años una mujer de el paso.

La convocatoria aún no se ha abierto, se prevé que será en septiembre y entonces podré presentar mi candidatura. Aunque es cierto que incluso como pre-candidata es la primera vez en la Universidad de Extremadura.

Creo que las mujeres tenemos que salir y que se nos vea. Y si me lo permites, creo que es importante que se nos vea sobre todo en la ciencia. Porque la ciencia, con su manto de objetividad es un terreno que ha permanecido impermeable a los problemas sociales que se derivan del género, siendo que nos afecta quizás más que a otros ámbitos de la sociedad, porque se ve una menor participación de mujeres. Esto es algo que a mi me preocupa mucho.

Participo activamente en la organización del “Día la mujer y la niña en la ciencia”; considero que el primer paso en la educación, es abrir los ojos ante los mensajes diferenciados que estamos mandando como sociedad a nuestras niñas y a nuestros niños. Para las personas adultas va a suponer un gran esfuerzo, pero debemos hacerlo si de verdad queremos una sociedad justa e igualitaria para nuestras niñas y niños. Y no debemos olvidar que la infancia es el tiempo en que construimos a través del imaginario colectivo nuestro propio yo.

La ciencia, con su manto de objetividad es un terreno que ha permanecido impermeable a los problemas sociales que se derivan del género, siendo que nos afecta quizás más que a otros ámbitos de la sociedad, porque se ve una menor participación de mujeres. Algunos de esos pasos se han dado en los últimos años ¿has visto un cambio en tus estudiantes, hay ahora más mujeres que antes estudiando ciencias?
Física es una de las carreras más deficitarias en mujeres, desde siempre. Cuando yo estudiaba, en mi clase éramos cuatro mujeres en la especialidad, y unos 25 o 26 hombres. Hoy en día sigue habiendo más chicos que chicas en Física, aunque se me escapa la razón. En las carreras técnicas están entrando más mujeres cada vez, pero Física no es una carrera técnica, y no sé porque no acaba de enganchar en las mujeres

Te voy a hacer una pregunta tonta. He leído que gracias al éxito de la serie televisiva Big Bang Theory, se habían incrementado las matrículas en Física. Sin embargo, cuando la veo, aunque me puedo reír con los chistes, a mi me parece que mantiene los roles de género.
Totalmente de acuerdo. Los protagonistas son los hombres, que son inteligentes y divertidos, y las mujeres aparecen como un complemento, pero en el caso de las científicas además están representadas como mujeres estereotipadas negativamente. Incluso, la única mujer que tiene inteligencia emocional y maneja mejor las relaciones, no es científica. Creo que esto no incentiva a las chicas a emularlas, porque son mujeres antipáticas y subordinadas a los hombres. Es una serie que no nos libera.

En estos años que llevas en la Universidad de Extremadura, ¿cómo ha sido el proceso?
En la Facultad de Física, en Badajoz, tuvimos una época muy mala respecto al número de estudiantes hace unos años, las matrículas habían descendido peligrosamente. Nos pusimos manos a la obra, todo el equipo, para difundir nuestro trabajo y nuestros logros. Elaboramos un CD para difundir los logros de nuestros primeros 10 años. Explicábamos en ese CD también nuestros desafíos, y nos repartimos los institutos de la región, para visitarlos y explicar en persona los aspectos apasionantes de esta disciplina. Supongo que también con algo de ayuda de una serie graciosa de televisión, hemos logrado incrementar el número de alumnas y alumnos en la Facultad de Física, y ahora tenemos lista de espera.

También tenemos la iniciativa de nuestra compañera María Luisa Cancillo, que está haciendo un trabajo impresionante con el taller “Fis&kids”, financiado por el FECYT, en el que hacen cosas enfocadas a los institutos, en el que colaboran estudiantes de aquí y atrae muchísimo a la gente joven.

El equipo de física es de aproximadamente unas 30 personas estables. Este es el otro gravísimo problema que tenemos en la universidad y es que todos los que estamos ahora mismo somos ya mayores, y con la crisis y la imposibilidad de incorporar gente nueva no hay apenas jóvenes para la regeneración, y eso sucede en toda la Universidad de Extremadura.

Me gustaría saber si hay paridad dentro del equipo de profesoras y profesores de la Facultad de Física, y pregunto por ésta ya que entiendo que es la que mejor conoces.
No, no hay paridad. Ahora mismo somos ocho mujeres dentro de ese equipo de 30 personas y somos dos catedráticas y ocho catedráticos varones.

Hemos hablado de las ciencias en la Universidad, pero claro, te presentas a rectora y eso requiere un conocimiento amplio de todas las partes ¿qué tal tu relación con la gente de Letras y Humanidades?
(sonrié ampliamente) Buena, muy buena. Creo que es porque tengo un interés sincero en las Letras, tengo amigas y amigos en la Facultad de Filosofía y Letras, y soy sensible a lo que es ese campo de conocimiento. Y respeto mucho las Ciencias Sociales.

Entonces, ¿no compartes esa idea tan extendida socialmente, de qué las personas de ciencias sois más inteligentes?
En absoluto. Quien piense eso se equivoca. Es cierto que en ciencias echamos más cuentas, pero en realidad lo nuestro es más fácil porque tenemos leyes, normas y un método que aplicar. Por el contrario, a la creación artística se le pide que, aunque tome elementos del pasado y aprenda técnicas, debe asombrarnos, desconcertarnos. Obviamente también en las ciencias sociales existe el método científico, y también quienes nos dedicamos a las ciencias debemos aplicar la creatividad. La mente tiene que estar abierta a muchas posibilidades.

Aunque defiendo que todo se puede aprender: técnicas y metodologías. Debemos asumir que ese aspecto intangible de la creación, es inexplicable, al menos a día de hoy.

Te lo agradezco por la parte que me toca, pero ahora que te escucho, se me ocurre una pregunta. A mí que me gusta leer divulgación científica, porque la ciencia, tal cual, no es algo que esté a mi alcance, he recordado un libro que me impresionó mucho hace unos meses, su título “Cómo nos aman los perros” del neurocientífico Gregory S. Berns. En el libro explicaba paso a paso cómo logra escanear el cerebro de su perro en las instalaciones de la Universidad. A mí me ha resultado apasionante descubrir cómo él crea, dentro de un método muy estricto, pero también me ha apasionado la explicación sobre cómo superar las barreras burocráticas de la Universidad a través de pequeños engaños, usando puertas falsas y como establece sinergias con otras facultades para lograr sus fines.
(risas) Es cierto, ahora mismo en la universidad estamos enterrados en burocracia, en todos los aspectos. Desde el ámbito docente, como para la investigación. La burocracia absorbe una cantidad de tiempo inmensa. Es algo que tengo como un objetivo principal. Esta cantidad ingente de burocracia nos viene de Bolonia y se ha planteado como una forma de ser más transparentes. Bolonia, como idea, es estupenda. Pero, claro, implantar Bolonia requiere recursos, y esos recursos no han llegado.

La idea de clases con pocos alumnos y una atención muy personalizada se ha quedado en la teoría. Pero, nos ha llegado la otra parte de Bolonia, la que viene asociada a la idea de calidad. Esa calidad implica un control sobre los procesos y procedimientos que se requieren durante el desarrollo educativo. Esto es muy correcto y deseable, pero no podemos quedarnos en la parte formal de la propuesta. Nos hemos quedado con hacer una trazabilidad de los procedimientos. Por ejemplo, todos los años hay que publicar una ficha en la que dices cuál va a ser el contenido de la asignatura, cómo vas a evaluar esa asignatura, y qué competencias esperas que sean adquiridas. Eso es maravilloso. Sin embargo, elaborar la ficha, lleva asociada una gran cantidad de gestión que se traduce en tiempo. De modo que cuando vamos a sacar la ficha, te echas a temblar.

Otro ejemplo, el plan bolonia establecía que habría unas comisiones de calidad en la supervisión de los títulos, para asegurar que el proceso docente es correcto. Cuando lo escuchas dices: ¡estupendo! Pero en el 90% de los casos esas comisiones se quedan, exclusivamente en un mero asegurador de que tú, profesora o profesor, has entregado la ficha dentro de plazo, sin poder entrar a discutir si esos contenidos hay que actualizarlos o si son los más adecuados.

Esto genera mucha frustración, tanto a profesorado como al alumnado, porque no acabas de ver que al final la universidad gane en calidad, y logre profesionales mejor preparados que en el pasado.

Claro que estos procesos están pensados para garantizar que no suceda lo que hemos visto estos días pasados en la Universidad Rey Juan Carlos I. Sinceramente, no sé cómo ha podido suceder. Porque con la cantidad de papeles que hay que hacer, cada vez que se entrega una tesis o un proyecto de fin de carrera, es inexplicable cómo han podido saltarse la trazabilidad. En la Universidad de Extremadura la trazabilidad de los procesos es estupenda, aunque necesitamos más tiempo para la docencia, para la investigación y también para estar en contacto con nuestros estudiantes y entender cómo aprenden.

Quiero recuperar la universidad para la gente, quiero revitalizarla. Y eso pasa por la gestión, y por la financiación, que es otro de los grandes problemas de la Universidad. Hasta lo que toca a la parte docente

Para llevar adelante estos cambios, poniéndonos ya en el caso de que eres la rectora, ¿has hecho algún plan, tienes una cadena de prioridades, un equipo? Estamos a unos 7 meses aproximadamente de las elecciones, pero supongo que ya tienes elaborado un plan.
En estos momentos lo que estoy presentando es la idea general. Evidentemente ahora mismo estoy desarrollando temas que ya están analizados, y están pensados dentro de un equipo que apuesta por el cambio. Lo que quiero trasladar, es la idea de cambio, y estoy centrando mi mensaje en pocas idea fuerza. Quiero recuperar la universidad para la gente, quiero revitalizarla.

Y eso pasa por la gestión, y por la financiación, que es otro de los grandes problemas de la Universidad. Hasta lo que toca a la parte docente. Hay que hacer un trabajo importante para acercarnos a la Junta de Extremadura, para que nuestro gobierno regional sienta, reconozca y confíe en su universidad pública. Creo que se pueden optimizar los recursos que tenemos, pero debemos trabajar por acercarnos a la Junta y que la Junta se acerque a la Universidad.

El gobierno regional es el principal financiador de la universidad. Hace un año se aprobó una ley con objeto de proveerla de una financiación externa que puedas programar en un plazo de X años, lo que facilitaría hacer un diseño estratégico. Planteo que tenemos que repensar y analizar con cuidado las titulaciones que estamos ofreciendo, tanto de Grado como de Máster, y eso implica también tener la opción y la posibilidad de planificar con una cierta certeza, contando con recursos económicos estables.

Todos los años en la época de matrículas, los periódicos sacan listados de las mejores universidades en el estado, y nuestra universidad ocupa los peores puestos. Los rankings tienen muchas facetas. Por una parte, están hechos por ciertas universidades que aplican unos criterios que las favorecen, con lo cual no son realmente objetivos. Pero es cierto que la mayoría de los rankings no nos dejan bien. Ahí apareció otro problema, o el mismo problema una vez más, la comunicación hacia el exterior.

Es muy importante que establezcamos nuestros propios parámetros para que se sepan. En los ranking no aparece algo que la Universidad de Extremadura sí tiene, y es el contacto constante y de calidad entre profesorado y alumnado. Al ser una Universidad pequeña, este rasgo humano está muy presente y es muy gratificante para ambas partes. Por otra parte, y aunque sea reiterativo, tenemos que tener una planificación estratégica. Establecer un camino, para saber hacia dónde vamos y apostar por Masters y títulos de Grado atrayentes y de calidad. Eso nos hará aparecer en los rankings.

Otras fortalezas de esta universidad, que la hace muy deseable, es la investigación. Se está haciendo una investigación muy buena en la Universidad de Extremadura, y como estamos muy cerca unos de otros, hay muy buena opción de integración. Sin embargo, esto no se comunica bien hacia afuera.

Necesitamos una universidad transparente, que comunique y que tenga muy en cuenta el aspecto social y de igualdad. La parte de la igualdad la tengo muy presente, porque soy una mujer que tiene conciencia de ser mujer.

Otra cuestión que quisiera abordar es la relación entre Universidad y empresa ¿También está dentro del plan?
Por supuesto, es una piedra fundamental. Uno de los grandes problemas que tenemos en Extremadura es el escaso tejido empresarial, que es el que debe absorber a los profesionales que formamos. En otras regiones, se observa fácilmente que los y las estudiantes al terminar su titulación, son absorbidos en el entorno laboral cercano, lo que genera que el conocimiento quede fijado en la región. Sin embargo, en Extremadura, somos deficitarios en esto, aunque se están haciendo cada vez más esfuerzos y se está tratando de invertir más para que las empresas y la universidad avancen unidas.

Es fundamental, a la hora de investigar, crear sinergias que desemboquen en un desarrollo práctico que enriquezca a la propia región. La Universidad tendría que ser el departamento de I+D+i de la pequeña y mediana empresa extremeña. La universidad y la economía deben caminar juntas, la universidad debe ser un motor de crecimiento y de desarrollo sostenible.

Es fundamental a la hora de investigar, crear sinergias que desemboquen en un desarrollo práctico que enriquezca a la propia región. La Universidad tendría que ser el departamento de I+D+i de la pequeña y mediana empresa extremeña

Gracias por traerme hasta aquí, porque esa es una de las preguntas que traía en la cabeza ¿Crees que la Universidad de Extremadura está preparada para afrontar el reto de la economía circular y verde?
Pienso que sí, aquí hay grupos que están trabajando en procesos de recuperación de materiales, recuperación de residuos. Grupos que investigan en producción de energías renovables, así como grupos importantes investigando desde la biomasa y la química verde. Esta universidad tiene muchísimas áreas de investigación; para ser una universidad pequeña, y no estar en Madrid o en Barcelona, nuestra dimensión en investigación es muy interesante.

A lo largo de la entrevistas has hablado en varias ocasiones de Igualdad, ¿cómo está nuestra universidad en temas de conciliación?
Es un desafío. Debemos trabajar por la conciliación, pero por la conciliación de todas las partes. En este momento creo que trabajando por la conciliación de la mujer, para facilitarnos a nosotras conjugar trabajo y vida doméstica (eso que llamamos los cuidados), pero considero que eso nos mantiene ancladas en un concepto arcaico de valores patriarcales. Tenemos que dejar de educar a las mujeres para cuidar y a los hombres para ser objeto de cuidado.

La educación sigue dirigiendo a la mujer hacia el cuidado. Cuando le damos a una niña un carrito de bebé y no se lo damos a un niño, le estamos diciendo: “la que cuida eres tú” y al niño le decimos “tú no tienes que cuidar”

Cada vez más me doy cuenta de que la educación sigue dirigiendo a la mujer hacia el cuidado. Cuando le damos a una niña un carrito de bebé y no se lo damos a un niño, le estamos diciendo: “la que cuida eres tú” y al niño le decimos “tú no tienes que cuidar”, por eso considero que los permisos de paternidad y maternidad deben ser obligatorios e intransferibles, porque sino, no damos el paso a la co-rresponsabilidad y no vamos a avanzar en igualdad.

En mi vida personal, he tratado de inculcarles a mis hijos una idea de hombre o de mujer distinto a los roles establecidos. He sido madre sin dejar de ser una persona independiente, una profesional apasionada y una mujer comprometida. A día de hoy, mis hijos, que ya son varones adultos, viven solos y son capaces de cuidarse a sí mismos. Porque un hombre educado de la manera tradicional, que no tiene autonomía para cuidar de sí mismo, es también una víctima (con privilegios) del patriarcado.

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