Feminismo y tauromaquia

Publicado en El Salto Diario

Este comienzo de marzo reúne dos eventos en nuestra región, uno que mueve a millones de personas a nivel mundial y que, según fuentes oficiales, en Extremadura ha sacado a la calle a 30.000 personas; otro que sucede, esta vez solo en nuestra región, concretamente en Olivenza, pero que marca el calendario nacional: el comienzo de la temporada taurina.

Este comienzo de marzo reúne dos eventos en nuestra región, uno que mueve a millones de personas a nivel mundial y que, según fuentes oficiales, en Extremadura ha sacado a la calle a 30.000 personas, contando solo las que se han movilizado en las principales ciudades, aunque quienes habitamos esta hermosa región sabemos que el mundo rural también se mueve con el feminismo, y que el mayor éxito de las concentraciones y manifestaciones del 8 de marzo ha sido su descentralización; y otro que sucede, esta vez solo en nuestra región, concretamente en Olivenza, pero que marca el calendario nacional: el comienzo de la temporada taurina. Este año, la afluencia de público ha copado la oferta hotelera del municipio incluso con meses de antelación.

Desde mi perspectiva personal, teniendo en cuenta que me autodefino ecofeminista antiespecista, el 8 de marzo extremeño aúna dos sucesos que se resumen así: el feminismo sale a las calles y en Olivenza torturan y dan muerte a seis toros.

Antes de venir a vivir a Extremadura, a mí la caza y la tauromaquia me quedaban mentalmente muy lejos, era algo que me parecía incorrecto, pero no había detectado cómo se suceden cíclicamente ambas actividades para no dar tregua a la violencia.

Yo he disfrutado en Cáceres de la jornada reivindicativa y me he paseado por la manifestación sacando fotografías de las pancartas y preguntando a la gentes (mujeres y hombres si atendemos a su género) si eran taurinas, y no he tenido ni una sola respuesta positiva, pero esto no es un dato estrictamente científico. Antes de salir de casa, he telefoneado a Olivenza para saber si había mucha gente este año y mi informante me ha dicho que sí, que está la villa llena, comentando, sin que yo preguntara, que quienes han llegado son mayoritariamente hombres.

Quizás hoy, cuando el movimiento feminista se ha convertido en un fenómeno de masas, algunas personas piensan que consiste simplemente en que cualquiera pueda realizar cualquier tarea. Y eso es simplificar muchísimo los objetivos de un movimiento que nació para reivindicar la dignidad.

Por eso, nuestra relación con los animales no es un tema menor dentro del feminismo, y la defensa de los derechos de los animales ha estado muy presente en la vida de las primeras feministas, y a mi juicio debe seguir estando muy presente en el movimiento hoy, dado que buscamos crear una nueva realidad, descartando los intereses y la subjetividad del patriarcado, donde seres que se autodesignan “superiores” se apropian, a través de la objetivación, de la vida de personas, animales y plantas, y hacen uso y abuso del agua, del aire y de los minerales del planeta.

Objetivar es la forma ideológica que tiene el sistema para privarte de dignidad, para usarte como si no fueras alguien capaz de sentir, alguien capaz de trazar sus propias metas de vida. Nadie ha nacido para ser asesinado, nadie ha nacido para ser maltratado de ninguna de las maneras posibles, que son muchas.

El toro de lidia es un caso paradigmático de objetivación. Una objetivación que se oculta tras la sacralización de la brutalidad y que constituye una identidad cultural y de clase. Experimenta con una raza animal cuyo “beneficio social” es que viva bajo el estrés de la selección humana, para ser torturado de cientos de formas creadas por nuestra mente, o para que muera sometido al miedo y al dolor, en pública tortura, en una plaza de la que no puede escapar. A este respecto recomiendo leer los informes de AVATMA para una mejor comprensión desde el punto de vista físico y emocional.

Desde un punto de vista feminista, la “fiesta de la tauromaquia” es un caso paradigmático de normalización de la cultura de la violencia y de la violación. Sabemos que las mujeres han sido y son acosadas, golpeadas, violadas y asesinadas de manera habitual a lo largo y ancho del planeta, y esto si uno lo mira con detenimiento es la forma en la que se desarrolla una corrida de toros. Les recomiendo ver el documental de Jaime Alekos Tauromaquia, que analiza los tres tercios de la lidia y nos hace ver que no se deja nada al azar en el maltrato sistemático y creciente, durante el ritual, al que se somete al animal. La tauromaquia normaliza la violencia que de otro modo sería un indicio de actitudes asociales. 

Dentro de las nuevas líneas de investigación y prevención del crimen, el maltrato animal es uno de los cuatro indicadores que se utilizan para evaluar futuros comportamientos violentos hacia las personas. El FBI es la institución pionera en este tipo de prevención y señala en sus informes que existe una clara correlación entre dañar animales no humanos al principio de la vida y luego dañar a los humanos.

Publicado por carmenibarlucea

Narradora (por escrito y de viva voz). Me gano la vida contando cuentos de la tradición oral pero también me gusta escribir mis propias historias. Activista por los derechos de las personas y de los animales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: