24 de abril: ¿mi vida como un ratón?

ratón-cáncer

Hoy escribo desde la emoción, no hay ningún otro espacio al que pueda atender para hablar de lo que necesito hablar. 

Quienes me conocen saben, que en el momento en que me diagnosticaron el cáncer me planteé seriamente renunciar al tratamiento a través de quimioterapia. Pensé que siendo yo una persona vegana antiespecista, lo más consecuente era no recibir un tratamiento que ha sido testado en animales. Sin embargo, el deseo de vivir es tan fuerte en mí como lo es en cualquier criatura sobre la tierra, y esa es la razón por la que con vergüenza y deuda moral, acepté el tratamiento.

Testar los medicamentos en animales es por Ley imprescindible en nuestro sistema de salud, para que los medicamentos puedan ser utilizados en los seres humanos. Es una forma de evitarnos el riesgo de sufrir consecuencias indeseables, pero haciendo que el riesgo recaiga sobre los animales.

Soy una persona de letras, que se acerca a la ciencia a través de la literatura de divulgación. Enfatizo esto porque muchas veces se ningunea mi opinión alegando que no puedo comprender cómo funciona la ciencia y cuáles son sus necesidades. Sin embargo, como persona que lee, se informa y piensa por sí misma, creo que puedo tener una opinión respetable sobre lo que es éticamente aceptable y lo que no lo es, y lo que significa cimentar nuestro bienestar en el sufrimiento de vidas a las que objetivamos para no sentirnos culpables por usarlas. Sé que muchas personas dirán que soy una hipócrita y que ya no tengo autoridad moral para hablar del sufrimiento animal, porque he salvado mi vida gracias a traicionar mis principios. Sin embargo, ahora sé cómo se sienten en primera persona.

Afortunadamente, en los últimos años la legislación ha empezado a cambiar y ha empezado a tomar en cuenta el bienestar de los animales en las pruebas de laboratorio, que están dejando de ser unos lugares inaccesibles y ocultos donde los animales viven de espaldas a la sociedad que se beneficia de sus cuerpos y de su dolor. Estas medidas buscan reducir los ensayos con animales al mínimo posible, y fijan normas de obligado cumplimiento en relación con su uso, su alojamiento y su cuidado.

También se fomenta el uso de procedimientos de testado alternativos como son los estudios epidemiológicos, las técnicas in vitro de cultivos en tejidos animales y vegetales, en los restos de placenta, los cultivos celulares o los cultivo de órganos. Cada vez más científicos reconocen que la investigación con técnicas que no utilizan animales se obtienen datos relevantes, específicos y acertados.

Pero hay hechos de los que tenemos que hacernos conscientes, como que enfermamos a animales sanos para probar en ellos los tratamientos que nos van a sanar a nosotros. Tomemos como ejemplo la historia de la quimioterapia que comienza con cuatro ratones sanos. Los farmacéuticos Louis S. Goodman y Alfred Gilman desarrollaron linfomas en los cuatro ratones y trataron con gas mostaza a dos de ellos, que salvaron sus vidas, mientras los otros dos murieron.

Durante los meses en los que me he sometido a quimioterapia no he dejado de pensar en eso. No solo en esos cuatro primeros ratones, sino en los miles, millones, de ratones que en todo el mundo han sentido, antes que yo, el malestar y la angustia sin tener la capacidad de comprender qué les estaba pasando.

Si yo, que soy plenamente consciente de tener un tumor cancerígeno y soy plenamente consciente de que eso significa la muerte para mí, y elijo la quimioterapia voluntariamente, y aún así el tratamiento ha conseguido derrumbarme moralmente una semana de cada tres, en cada ciclo; si he llorado en silencio por la incapacidad de hacer una vida normal y he tenido que permanecer regenerando plaquetas en la más absoluta calma, mientras los pensamientos negativos y tristes se apoderaban de mi mente, ¿qué no sentirán los animales que no pueden comprender qué les está sucediendo?  Su miedo tiene que ser mucho más grande que el mío.

En abril de 2017 la Universidad de Leeds emitió un comunicado sobre un trabajo de cinco años relacionado con el dolor, que apareció publicado en Journal of Clinical Investigation. En su comunicado anunciaban haber descubierto que “el sistema periférico que recorre todo el cuerpo, es una red, principalmente de cableado, que transmite información hacia y desde el sistema nervioso central al enviar mensajes al ‘centro de control’ (cerebro), que luego le dice al cuerpo cómo reaccionar.” La investigación trabaja sobre una ruta para desarrollar drogas no adictivas y no somnolientas, dirigidas al sistema nervioso periférico, con una eficacia mucho más alta que las que se usan actualmente. 

Del comunicado, lleno de buenas noticias, lo que a mi me asombra es esta declaración: “Se necesita más investigación para entender exactamente cómo funciona, pero no tenemos ninguna razón para creer que no existan los mismos arreglos nerviosos en los humanos.”

Por lo tanto, la ciencia reconoce que el dolor que siente un animal no humano es básicamente el mismo que sentimos los animales humanos. En las pruebas de laboratorio se usan (objetivan) ratones, cobayas, conejos, gatos, monos y perros, así como aves, reptiles y peces. La tasa de mortalidad en animales de laboratorio se sitúa en millones de ejemplares.

Se estima que entre 50 y 100 millones de animales vertebrados de varias especies se utilizan cada año en todo el mundo en procedimientos de laboratorios, a menudo abusivos.​ La mayoría son sacrificados después de usarlos en un experimento. El Día Mundial de los Animales del Laboratorio existe para poner fin al dolor y al sufrimiento de los animales en todo el mundo.

En Europa el uso de primates no humanos con fines de ensayo está sujeto a restricciones y el empleo de simios antropoides (chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes) está prohibido.

Si quieren saber más, les dejo el enlace a la Directiva 2010/63/UE sobre la protección de los animales utilizados para fines científicos

 

 

 

 


One response to “24 de abril: ¿mi vida como un ratón?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s