Simulacro de emergencia en la central nuclear Almaraz ¿Nos paramos a pensar?

ElDiario.es

Todos los años la Central Nuclear de Almaraz debe realizar un simulacro de accidente para estar prevenida ante la posibilidad de un fallo. EFE

Todos los años la Central Nuclear de Almaraz debe realizar un simulacro de accidente para estar prevenida ante la posibilidad de un fallo.

Este año han elegido simular un accidente de nivel 4, esto es un accidente con consecuencias locales y municipales. Así lo explica el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en su nota de prensa, donde explica la situación simulada.

Para quienes no lo sepan, la escala de accidentes nucleares está dividida en siete niveles de peligrosidad, que son:

Nivel 7 Accidente mayor

Nivel 6 Accidente serio

Nivel 5 Accidente con consecuencias amplias

Nivel 4 Accidente con consecuencias locales y municipal

Nivel 3 Incidente grave

Nivel 2 Incidente

Nivel 1 Anomalía

Obviamente los accidentes más famosos son los de nivel siete como Chernóbil (1986) y Fukushima (2011), del nivel seis seguro que no les suena el accidente de accidente de Kyshtym, ocurrido en Rusia en 1957, este accidente afectó al menos a veintidos poblaciones y unas diez mil personas evacuadas, aunque se mantuvo en secreto durante dos décadas y las evacuaciones se fueron produciendo durante dos 2 años.

De nivel cinco son los accidentes de Windscale​ en el Reino Unido (1957), el de Ciudad Juárez en México (1984) y el de Goiânia en Brasil (1987).

De nivel cuatro, como el simulado la pasada semana en Almaraz, son los accidentes Stationary Low-Power Reactor Number One, reactor de energía nuclear militar experimental de los Estados Unidos (1960) , y que fue destruido tras el accidente. El reactor RA-2 de Argentina en 1983, que se produjo debido a un fallo humano. Y dos accidentes en la localidad de Tōkai-mura de la Prefectura de Ibaraki en Japón, a unos 125 km de Tokio. El primero sucedió en 1997 y el segundo en 1999. Estos dos accidentes ocurrieron en una planta de procesamiento de desperdicios de baja radiactividad y tuvieron como consecuencia que se llegaron a alcanzar niveles de radiación 15.000 veces superiores al límite de lo permisible para la vida. Aunque informes no oficiales hablan de 40.000 veces. Como consecuencia de ello se prohibió pescar y beber en las aguas cercanas al accidente. Se prohibió la cosecha de cualquier explotación agrícola. Y cuarenta y nueve personas entre población y trabajadores sufrieron daños de diversa gravedad y dos de ellas murieron directamente a causa de la exposición a la radiactividad.

El proceso, muy resumido, se inició a las 12.00 cuando sonaron las alarmas de la planta y en un primer momento se desalojaron las casas más cercanas y se estableció un perímetro de seguridad de 350 m. A las 23.00 viendo la magnitud del problema las autoridades decidieron establecer un perímetro de 10 km y recomendar a las 310.000 personas que vivían dentro de él que no salieran de sus casas.

El simulacro de accidente de nivel cuatro efectuado en la Central Nuclear de Almaraz, que comenzaba a las 09:03 horas con la declaración de emergencia en el emplazamiento debido a la pérdida de refrigerante del reactor de la unidad I durante el proceso de parada del reactor para la recarga del mismo, sin sistemas de inyección de seguridad al reactor. Y que como consecuencia había procedido a la parada ordenada de la unidad II de la planta. Y en el que se simulaba también un incendio en el edificio auxiliar en la Unidad I y un herido en zona controlada no contaminado, pero que era tratado por el servicio médico. Este simulacro, nos informa en la nota de prensa del CSN, que atendiendo a criterios radiológicos, debía recomendar a la Subdelegación del Gobierno de Cáceres la evacuación de las poblaciones situadas en un radio de tres kilómetros de la central, ampliado hasta 5 km para las que están localizadas en el sector preferente en el sentido del viento oeste-este de la planta. Y en el entorno de la zona I a 10 km de la central nuclear) debía llevarse a cabo el confinamiento de la población y el reparto, pero no ingesta, de profilaxis radiológica.

Como ven, este simulacro tendría muchos parecidos con lo ocurrido en Tōkai-mura, lo que nos deja una advertencia clara: niveles de radiación superiores al límite permisible para la vida, prohibición de beber de las aguas cercanas al accidente, y de pescar también obviamente, y prohibición de cosechar en cualquier explotación agrícola. Me gustaría saber porque no nos cuentan estas cosas cuando informan de que están preparados para las contingencias urgentes ante un accidente de estas características. Preparados para la actuación inmediata, eso sí, pero ¿y para después?

Me llama la atención que no se haga ninguna mención a la Ley de Protección Civil y de Gestión de Emergencias, gracias a la cual Extremadura se convirtió en la primera Comunidad Autónoma en incluir a los animales en la evacuación y protección ante situaciones de riesgos y emergencias. Creo que tanto la central como el CSN debería actualizar sus protocolos porque por Ley ya no basta con pensar en las personas, también los animales en todas sus condiciones que van desde los animales de familia, los animales explotados en granjas y los animales que viven libres en ese radio de tres, cinco y diez kilómetros deben estar contemplados en los planes de emergencia.

Creo que con esto está todo dicho. No sé qué más nos hace falta saber para cerrarla.

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