Yo no tengo madera de mártir

29jun-AsambleaUCETAHe crecido escuchando decir:

“Para ser bella, 

hay que ver estrellas”

Supongo que es por eso, 

que nunca he querido

ser bella.

 

Y aunque disfruto 

de mirar las estrellas.

Recostada en el pasto invernal. 

 

Esas noches silentes 

sin luna, en las que eres

quien eres, sin más. 

 

En estos días, 

de enfermedad y ciencia, 

en los que para salvar

la vida, 

he abandonado

la simetría.

 

Camino el mundo, 

como una amazona, 

cercenado mi pecho derecho. 

Voy alegre y desequilibrada.

 

Disimulo la asimetría, 

con pañuelos de suave algodón.

Yo no tengo madera de mártir. 

Soy un animal sano, 

y rechazo el dolor. 

 

Yo no tengo madera de mártir, 

y tampoco deseo morir. 

Sufro lo justo que mandan

para vivir. 

Partidos políticos fantásticos y dónde encontrarlos

Cuando todos los caminos se han perdido el Camino se abre claramente.

Ursula K Le Guin

Desde muy pequeña aproximadamente desde los 12 años me vengo definiendo como una persona anarquista.  Reconozco que siempre me ha interesado la política desde que murió Franco y a mis nueve años me hice consciente de lo mucho que importa quien gobierna, para el desarrollo del día a día en nuestras vidas.  Creo que la humanidad se habrá desarrollado plenamente cuando sea capaz de la autogestión, cuando no precise de un Estado que regule y legisle para que las personas nos cuidemos y compartamos. Porque la anarquía es eso, autoimponerse límites y estar atentas a las necesidades de las demás.

Soy plenamente consciente de que el aparato ideológico del sistema (administraciones, poder judicial, medios de comunicación…) son un freno para las culturas de la cooperación y el apoyo mutuo. El modelo democrático es imperfecto desde su raíz, porque nació como un sistema para garantizar la igualdad entre las personas privilegiadas, y aunque lo vamos parcheando, sigue alimentando la fragmentación social, la individualidad que nos aísla y nos domina por el miedo.

Siempre se dice que las personas anarquistas no votan y no lo hacen porque no creen en el estado. Eso es cierto y sin embargo no es una verdad absoluta. Votar o no votar, participar en política en todas las formas posibles también es parte de la libertad de pensar por una misma y decidir qué estrategia seguir en cada momento.

A mi me gustan mucho las causas radicales, la conciencia llevada al extremo, supongo que por ello soy ecologista antiespecista. Sin embargo hay en mí una dosis importante de pragmatismo que me impulsa a actuar y a estar donde se supone que no debo estar.

Y llegamos a la parte importante de esta carta abierta en la que voy a explicar que después de ocho años comprometida con el partido ecologista EQUO, y de haber sido en las pasadas elecciones autonómicas la cara visible de una apuesta confluyente “Adelante Extremadura”, estos próximos comicios voy en los últimos puestos de la lista por Cáceres, del partido animalista PACMA. Lo mio son las causas. Y también, debo reconocerlo, las amistades sinceras y tengo tanto en un partido como en el otro personas a las que quiero muchísimo y con las que trabajo mano a mano cada día. 

Al principio pensé titular esta carta “partidos y causas” pero luego me decanté por hacer un juego con el libro de Joanne Rowling porque aunque los partidos políticos perfectos no existen, afortunadamente nos empeñamos en buscarlos.

Durante ocho años me esforcé por encajar en el que pensaba que era el partido de mi talla. Ahora, simplemente quiero que las causas que me importan, y a las que les debo la vida, estén representadas en el panorama electoral.

Creo que antes del cáncer jamás me hubiera planteado acompañar a PACMA de ninguna manera. Mi opción era EQUO, una organización con bases libertarias (ecología política) donde me siento representada. Por el contrario, PACMA es un partido que ha nacido jerárquico sin timidez, algo absolutamente contrario a mi naturaleza, sin embargo defiende a los animales con una radicalidad absoluta y seamos sinceras, si PACMA ganara pondría el sistema patas arriba, y en eso me siento absolutamente afín.annie-spratt-2019

Escribo esta carta abierta porque tengo muchas amistades en Extremadura y más allá, que lo van a flipar. No es una carta para justificarme (lean hasta el final), ni para pedir el voto, creo firmemente en la libertad personal que nos lleva a tomar decisiones pensando en el Bien Común, y por ello sé que no votar en conciencia, es tan responsable como votar en conciencia. Es una carta para recordarles que cada momento de la vida requiere de una reflexión diferente y que así como ser del mismo equipo de fútbol toda la vida puede ser algo que elijamos desde la emoción y el instinto, las causas que apoyamos requieren la misma pasión, más una buena dosis de intelecto y menos banderas.

El final ha llegado, y está reflexión de Virginia Satir dice brevemente lo que yo he dicho en 671 palabras: “No podemos dejar que las percepciones limitadas de los demás terminen definiéndonos.”

SER MUJER Y HACER POLÍTICA

El pasado 30 de diciembre de 2018, tuvo lugar en Libia el Primer Congreso Científico sobre Mujer y Participación social. Tuvieron la amabilidad de incluirme. Después en el periódico digital La réplica, han tenido la amabilidad de compartir mis reflexiones.


El feminismo nació como un movimiento para reclamar el derecho de las mujeres a una vida propia. Desde que tenemos datos que podemos revisar gracias a la escritura, nos encontramos con mujeres que ejercen el poder de alguna manera, pero siempre a la sombra y a las órdenes de sus padres, esposo e hijos.

Son mujeres que han quedado atrapadas en su conciencia de clase social, y en los privilegios de una vida acomodada y no tienen la capacidad de ver que están renunciando a tener un proyecto propio, que han perdido su capacidad de decidir cuál es verdaderamente el camino vital que quieren recorrer.

Cuando el mundo se ensancha y las sociedades del planeta se ponen en contacto, allá por el siglo XVI, se hace inevitable para las mujeres salir de sus rincones y entrar en relación con la otredad. Las otras nos interpelan con sus formas de vida. Las esclavitudes que no somos capaces de ver en nosotras, nos escandalizan en las otras y remueven nuestra conciencia haciendo que despierten las preguntas sobre nuestra propia forma de vivir. Y así comienza un movimiento imparable que se nutre de la diversidad. Lo más atractivo del feminismo es que nace sin líderes, no hay una jerarquía, y se aceptan las críticas de las compañeras y se asumen. Cuando desde el feminismo africano o latinoamericano, nos hace ver a las europeas que hemos acaparado el movimiento poniendo en el centro nuestros problemas de mujeres blancas, comienza un reajuste para ser más plurales, más inclusivas y también más ambiciosas en nuestros sueños.

Ya no queremos solamente el derecho a la Igualdad, para poder desarrollar un proyecto de vida propio tal como el patriarcado ofrece esa posibilidad a los hombres desde que ha quedado escrito. Queremos desarrollar nuevos mundos más justos, realmente más humanos, donde los procesos sean tan importantes como el objetivo. Pero esa forma de hacer feminista está naciendo dentro de un orden patriarcal que lleva al menos seis mil años funcionando, que está muy asentado y que hemos asimilado como lo “natural”, sobre todo en política.

La antropóloga argentina Rita Segato nos dice:
“La única forma de reparar las subjetividades dañadas de la víctima y el agresor es la política, porque la política es colectivizarte y vincular. Cuando salimos de la subjetividad podemos ver un daño colectivo, y eso no puede curarse si no se ve el sufrimiento en el otro. Fuimos capturadas por la idea mercantil de la justicia institucional como producto y eso hay que deshacerlo. Perseguimos la sentencia como una cosa, y no nos dimos cuenta que la gran cosa es el proceso de ampliación del debate”.

Cuando las mujeres feministas entramos en política de partido (quiero recalcar este concepto porque el activismo social es también una forma muy potente de hacer política y aunque no está exento de conflictos internos y de actividades machistas, debemos reconocer que es una espacio más amable para las mujeres porque el poder está más diluido), nos encontramos con espacios fuertemente masculinos, con una tradición de funcionamiento envuelta en negociaciones secretas y alianzas “uno a uno”.

En la política de partido, donde la lógica patriarcal marca los tiempos y la efectividad marca la agenda, porque necesitamos obtener votos para llevar adelante el proyecto, pero además se reparten cargos que llevan aparejados no sólo una contraparte monetaria, sino también un prestigio social que alimenta nuestro ego. Y el ego mal entendido es el mayor enemigo del feminismo, porque es lo contrario al feminismo.

La lógica del partido político es la lógica del enfrentamiento, primero hacia afuera. Hay que competir con otros posicionamientos ideológicos, con otros proyectos de estado, y hay que ganarles. Y después hacia dentro, porque aunque se comparta el 99% del proyecto, surgen las corrientes internas alimentadas por las filias y las fobias humanas, porque aunque no lo queremos reconocer, nos movemos más por la emoción ( y habló de la colectividad humana en su conjunto) que por la razón. Y esta forma de subdivisión interna desde la competitividad dificulta el proyecto feminista.

Yo, como Rita Segato, no quiero un feminismo del enemigo, porque la política del enemigo es lo que construye el fascismo.Hacer política desde las instituciones es prioritario, y las mujeres tenemos que dar el paso por más doloroso que sea salir de nuestros activismos amables. En mi caso el compromiso con la cooperación internacional, con las personas presas, con las personas migrantes y con las energías renovables y la oposición a la energía nuclear, o el trabajo que hago para el reconocimiento de los Derechos de los animales, son facetas muy gratificantes porque hay una lógica feminista en defender la vida a través del trabajo en equipo. Sin embargo, dar el paso a la política de partido es entrar de lleno en la lógica patriarcal, y nuestro deseo de un mundo sin hegemonía, choca con las estructuras, y puede suceder (de hecho sucede) que nos olvidamos de lo que hemos construido en nuestros años de activismo y regresamos a nuestra primera socialización, la que nos dan en la familia y en la escuela, donde todo es binominal: triunfo/ fracaso, bien/mal, justo/injusto.

El gran desafío de las mujeres en los partidos políticos no es solo conseguir la plena igualdad de derechos para nosotras, nuestro gran desafío es lograr romper la lógica del dominio a través de la violencia.

Un ejemplo. Miremos de frente nuestros sistemas de justicia. Cuyo fin último es decidir quién es inocente y quién es culpable. Quién es culpable termina en un centro penitenciario, un lugar de castigo y crueldad ¿Que tiene eso de justicia? Otro ejemplo, nuestros modelos de estado. Encerrados dentro de nacionalismos que nos enfrentan y nos llenan de miedo a las otras personas, no tenemos miedo de lo que la tierra ofrece en otros lugares alejados (alimentos, minerales, recursos hídricos, etc…), y nos afanamos en lograr que esas riquezas lleguen y traspasen nuestras fronteras, pero tenemos miedo de las personas que habitan esos lugares, porque nos parecen una amenaza. Olvidando que la naturaleza misma de nuestro triunfo como especie se ha basado en la migración, la trashumancia y el encuentro,y que en la historia de la humanidad hemos sido nómadas durante más de quince mil años, y apenas hace seis mil que estamos delimitando fronteras. Curiosa coincidencia con la aparición de la escritura y la constancia del sistema patriarcal.

Las mujeres no podemos asumir en política los roles masculinos de siempre, sin embargo debemos tener claro que superar el suelo pegajoso será mucho más fácil si nos acercamos a las formas de hacer tradicionales. Y esa es la trampa. La esencia feminista detesta los monopolios que limitan el pensamiento, y nos presentan una única forma del bien, de la justicia y de la verdad. Una única forma de mirar conlleva una mirada que culpabiliza al otro y nos encamina de nuevo a la lucha fratricida.

Si me preguntan por lo que yo creo que es el primer paso para cambiar la política desde dentro, les diría que la amabilidad. Los partidos políticos no son espacios amables, son espacios eficientes, y la eficiencia ha demostrado estar destruyendo el mundo. Tomemos el ejemplo de Centro América y el impune asalto a las comunidades que defienden el medio natural en el que viven. Tenemos los asesinatos de Berta Cáceres y de Azucena Villaflor que los consideramos feminicidios, aunque muchos hombres fueron asesinados por las mismas causas. En el caso de estas mujeres, lo que se quería matar desde el poder patriarcal era su estilo de hacer política, una política en red sin un centro, pero es difícil acabar con esta forma de hacer política propia de las mujeres, porque lo que se fortalece con ella es la comunidad.

Y ahondar en la amabilidad, conlleva afrontar tareas no aprendidas previamente, como recuperar la memoria histórica de las mujeres, aprender a poner en valor el trabajo de nuestras compañeras aunque no conocida con nuestra línea de trabajo, no descalificarnos entre nosotras porque necesitamos sanarnos colectivamente. No olvidar que vivimos desde el cuerpo que es un espacio vulnerable a la violencia, y aún así no debemos permanecer mirándonos siempre desde el lugar de la víctima, y por eso el concepto de empoderamiento es tan potente. Empoderamiento es a la vez sabernos vulnerables y libres. Capaces y al mismo tiempo débiles. Estamos creando caminos nunca antes transitados y debemos darnos permiso para plantar cara y también para retirarnos cuando la inercia patriarcal nos esté empujando a donde no queremos ir.

Hablan del juego de la política, y se refieren a que tiene unas reglas, unos tiempos. Cuando nosotras jugamos esas reglas y esos tiempos, están destinados a cambiar, pero se resisten y puede suceder que si no estamos atentas entramos de lleno en el juego obsoleto que han creado los hombres de los siglos pasados, apoyados en la razón de Descartes. Cuando eso suceda debemos saber que somos libres de salir, de tomarnos un tiempo, que el proyecto nunca reposa en una única persona, que el proyecto es colectivo.

Hannah Arendt nos habló de la banalidad del mal como el principal pilar de los sistemas totalitarios, cuando nos protegemos en nuestra función y nos justificamos diciendo “cumplo órdenes” y olvidamos nuestra responsabilidad personal con la justicia.

Marcela Lagarde nos ha mostrado la forma para resistir durante el proceso; la sororidad (la solidaridad entre mujeres dentro del sistema patriarcal) es la clave. Recordar siempre que la otra es compañera, no competencia.

Paréntesis entre continentes

Para Lillo, con amor y gratitud por llevarme a los buenos momentos

ElMazo-casaabuelos

Abro los ojos y encuentro las vigas de madera sobre mí. Es la confirmación de que no es un sueño.

Fuera de la casa se escuchan voces burlonas de hombres jóvenes que bromean sobre mi apego a las sábanas con una niña paciente que espera sentada en el poyete de piedra. Ella tiene cinco años y yo tengo cuatro.

Mi amiga viene a esperarme después de haber desayunado, con su ropa limpia y la cara lavada.

Yo me levanto de un salto y siento el frío húmedo al que no estoy acostumbrada. He cruzado el océano Atlántico del cálido enero, al frío enero, para abrazar el sueño de mi padre … pero él se ha tenido que ir.

(Próximamente aparecerá completo en papel)

Entre cuentos y nanas. En el lince con botas

Mariola del Pozo y Carmen Ibarlucea, dos narradoras distintas, pero nunca distantes, que, bebiendo en fuentes diferentes, caminan y comparten unidas por la amistad recíproca y cuentan o narran, incluso refieren, fundamentalmente por la vía oral, pero también por la vía de la escritura, del libro. Les debemos a cada una, como a tantos artistas y literatos que del cuento y de la narración han sido, desde que somos humanos hasta el día de hoy, lo que la fábula es: ese espacio intangible en que somos, más, nosotros mismos.

El programa “El lince con botas” de Canal Extremadura televisión, ha dedicado un espacio a los cuentos, y lo ha hecho con mi amiga Mariola del Pozo y conmigo. Si te apetece verlo sigue el enlace:

ElLinceConBotas

Más allá de la puerta

Es cálido, es acogedor, es un abrazo que atenaza de pura felicidad.

Como un árbol añoso.

El hogar.

Todo aquí es perfecto, la temperatura ideal, el aire con el oxígeno necesario, la comida jugosa, en su punto de dulzor. El cuerpo indolente, soñoliento, flexible y cantarín.

Y la voz fluye sin esfuerzo.

Y todo cuanto nombro se carga de sentido.

Y sin embargo… debo salir.

“Trémula de emoción. En medio del paisaje.”

Resuena entre mis cabellos, saliendo de mi cabeza, la voz que nunca he escuchado y que nunca para quieta.

Mi voz es voz de mujer, y no atiende a lealtades, sino a lo que da placer:  

Las caricias de los hijos. La marraqueta caliente. El perro que duerme al pie de mi cuerpo cuando escribo. El sol que seca la ropa. La caricia que es mirada, cargada de ternura,  cuando mi útero estalla.

Mi voz es voz.

Y es memoria.

Mi voz es futuro.

MiPuerta-agosto2018

Salvemos La Codosera. No a la mina de oro

Queridas gentes que me leen. 
 
Hace unos días escribía en El Salto Extremadura sobre el “boom” de la minería en mi región, Extremadura.
Debo reconocer que la motivación para escribir, se la debo a que en mi pueblo, La Codosera, hay un proyecto de investigación para explorar la posibilidad de una mina de oro, en una zona fronteriza con Portugal.
Ayer tuvimos una charla informativa, supongo que la primera de muchas, en la Casa de la Cultura. Tenemos preparadas alegaciones al proyecto, el plazo termina el día 13 de este mes… osea, el viernes.
 
¿Quieres ayudarnos a detener la mina? Puedes hacerlo presentar alegaciones desde tu lugar habitual.
Si estas en Extremadura mandarlas por la ventanilla de registro de tu ayuntamiento, si estas en cualquier lugar del mundo, puedes enviarlas por correo certificado a esta dirección:
 
Consejería de Economía e Infraestructuras de la Junta de Extremadura.-
Dirección General de Industria, Energía y Minas.-
Servicio de Ordenación Industrial, Energética y Minera.-
Avenida Miguel Fabra, 4 Polígono Industrial El Nevero .-
Badajoz.-
 
ENLACE  para descargar las alegaciones
 
Les quedaré eternamente agradecida

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