Voces de Extremadura: Marisa González

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Marisa González Martín, nacida en Madrid, es catedrática de Física Aplicada en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura. Ha desarrollado aquí toda su carrera docente y de investigación. Suma ya 36 años en esta Universidad, y en esta región, lo que significa la mayor parte de su vida. Y ahora está haciendo historia, al ser la primera pre-candidata a ser rectora en su Universidad.

Comencemos por el principio.

Marisa, cuando era niña, un 21 de julio de 1969, presenció a través de la televisión la llegada del Apolo 11 a la superficie lunar. Ver a esos dos astronautas (Armstrong y Aldrin) caminar sobre la superficie lunar, determinó su vocación. Ella supo en aquel momento que quería ser astronauta. Llenó su habitación de pósters y sus cuadernos de fotografías, que hacían referencia al sistema planetario, a las naves espaciales, y creció sabiendo que tenía que entender cuáles son y cómo funcionan las propiedades de la materia.

Con esta vocación entró a estudiar Física en la Universidad Complutense, habiendo sido una alumna brillante durante su infancia y adolescencia, una de esas alumnas que son el orgullo de sus padres y la envidia de vecinas y amigas. Pero al llegar a la Complutense, aquellos años de carrera, cinco en aquella época, la formaron como persona porque la universidad le descubrió que aparte de sacar buenas notas, hay otras muchas cosas que importan al ser humano, y se comprometió con otras causas y también aprendió que divertirse es importante para un correcto equilibrio emocional.

De modo que aprender, comprometerse y pasarlo bien, fueron tres pilares en sus años de universidad, y también compartir. Me dice al finalizar esta entrevista que en aquella época a nadie se le pasaba por la imaginación no prestarse los apuntes, porque cooperar era algo así como un valor sagrado, el principio fundamental para el trabajo en equipo.

¿Y cómo llegas a Extremadura?
Al terminar la carrera, quería doctorarme y quería trabajar. Surgió la oportunidad de venir a la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura, donde se estaba implantando la titulación de Físicas y necesitaban profesorado para las asignaturas de la carrera. Por eso llevo desde 1982 en Extremadura, por lo que a día de hoy he vivido más tiempo en esta región que en mi ciudad de origen.

¿No te ha pasado, que al venir aquí, la gente de tu entorno te dijera, pero cómo te vas allí, si no hay nada?
(risas) Sí, me lo decían y me lo estuvieron diciendo algunos años incluso. Pero me gusta vivir en Extremadura. Vine muy joven y podría haber salido de aquí, porque cuando eres joven no te da pereza recorrer el mundo, afrontar nuevos retos e incluso deseas un poco de riesgo y aventura. Pero para mí, vivir los comienzos de la universidad era un reto apasionante. Me quedé porque estaba a gusto, pese a que cuando algo arranca hay que poner mucho esfuerzo, y la facultad de Ciencias estaba en mantillas, dábamos muchas clases en aquella época, pero sobre todo era apasionante. Y la gente, siempre me ha encantado la gente de aquí.

Una mujer de ciencias, ¿cómo ve las Letras y las Humanidades?
Para mi son un desafío. Empecé a cursar Humanidades cuando ya estaba doctorada en Física. Me matriculé en Humanidades porque me apetecía conocer y aprender, no buscaba una titulación, buscaba el conocimiento. En aquel momento no estaba en condiciones de estudiar para aprobar, porque mi trabajo era muy absorbente.

Pero necesitaba entender la Historia del Arte aunque fuera poco a poco, y me hice con una buena bibliografía de las asignaturas, de esta forma logré satisfacer mi inquietud, aunque no terminé la carrera de Humanidades. Pero estudiar Humanidades me ayudó a ampliar mi horizonte, me di cuenta de las dificultades de la creación y también de las cosas que nos hacen faltan en Extremadura como Universidad.

Entiendo que estamos entrando en materia y me estás hablando de tu plan para la Universidad. Cuéntanos ¿cuales son esas cosas que a tu juicio nos faltan?
(risas de nuevo) Me has pillado. Para mí, falta relación entre la universidad y la ciudadanía. Veo muchas ciudades donde la universidad se relaciona con la vida cotidiana de la gente. Y creo que la Universidad de Extremadura debería ser un foco de actividades en Badajoz, Cáceres, Mérida y Plasencia, y más aún, un motor de desarrollo. La ciudadanía extremeña tiene que empezar a ver la universidad como un foco de comunicación, no solo de las creaciones culturales o de las propuestas artísticas, sino también tomar conciencia de que la Universidad de Extremadura es un lugar donde se investiga. Y es muy importante este conjunto de cosas, porque podemos ser un motor de desarrollo para la región. Ahora la sociedad en Extremadura se siente muy lejana de su universidad, y tenemos que lograr que la sientan como algo propio.

La ciudadanía extremeña tiene que empezar a ver la universidad como un foco de comunicación, no solo de las creaciones culturales o de las propuestas artísticas, sino también tomar conciencia de que la Universidad de Extremadura es un lugar donde se investiga.

Es fundamental revitalizar la universidad. Que haya comunicación hacia dentro y hacia fuera. Hacerla transparente, es muy importante que pueda comunicar las cosas que se hacen, pero además hay que lograr que la gente tenga confianza en su universidad. Para eso necesitamos ser transparentes en la gestión, y que se sepa cómo se invierten los impuestos, cómo se gasta el dinero público que nos nutre y sostiene. Extremadura tiene que rentabilizarlo creando riqueza, en el sentido amplio del término, en la propia región.

Entiendo que tienes experiencia en gestión, ¿ has estado ya en el órgano de gobierno de la universidad?
Si me preguntas si he sido vicerrectora, como los otros dos pre-candidatos, la respuesta obvia es no. Pero sí conozco la gestión, porque estoy en muchas comisiones de la Universidad. He estado en la comisión de garantías, en la de investigación, he sido directora de departamento, he estado en el claustro y también en el Consejo de Gobierno. Lo que no he hecho es ser parte de ningún equipo rectoral y lo considero una ventaja, un punto a mi favor. Mi intención es romper la inercia existente. Los otros dos pre-candidatos han sido o son vicerrectores, con lo cual conocen el funcionamiento actual, pero yo no vengo de una tradición que me marque el camino. La mía es una propuesta de innovación.

Las organizaciones de estudiantes están muy ilusionadas con tu candidatura, y han hecho público su apoyo a la misma, subrayan la importancia de que por primera vez en 45 años una mujer de el paso.

La convocatoria aún no se ha abierto, se prevé que será en septiembre y entonces podré presentar mi candidatura. Aunque es cierto que incluso como pre-candidata es la primera vez en la Universidad de Extremadura.

Creo que las mujeres tenemos que salir y que se nos vea. Y si me lo permites, creo que es importante que se nos vea sobre todo en la ciencia. Porque la ciencia, con su manto de objetividad es un terreno que ha permanecido impermeable a los problemas sociales que se derivan del género, siendo que nos afecta quizás más que a otros ámbitos de la sociedad, porque se ve una menor participación de mujeres. Esto es algo que a mi me preocupa mucho.

Participo activamente en la organización del “Día la mujer y la niña en la ciencia”; considero que el primer paso en la educación, es abrir los ojos ante los mensajes diferenciados que estamos mandando como sociedad a nuestras niñas y a nuestros niños. Para las personas adultas va a suponer un gran esfuerzo, pero debemos hacerlo si de verdad queremos una sociedad justa e igualitaria para nuestras niñas y niños. Y no debemos olvidar que la infancia es el tiempo en que construimos a través del imaginario colectivo nuestro propio yo.

La ciencia, con su manto de objetividad es un terreno que ha permanecido impermeable a los problemas sociales que se derivan del género, siendo que nos afecta quizás más que a otros ámbitos de la sociedad, porque se ve una menor participación de mujeres. Algunos de esos pasos se han dado en los últimos años ¿has visto un cambio en tus estudiantes, hay ahora más mujeres que antes estudiando ciencias?
Física es una de las carreras más deficitarias en mujeres, desde siempre. Cuando yo estudiaba, en mi clase éramos cuatro mujeres en la especialidad, y unos 25 o 26 hombres. Hoy en día sigue habiendo más chicos que chicas en Física, aunque se me escapa la razón. En las carreras técnicas están entrando más mujeres cada vez, pero Física no es una carrera técnica, y no sé porque no acaba de enganchar en las mujeres

Te voy a hacer una pregunta tonta. He leído que gracias al éxito de la serie televisiva Big Bang Theory, se habían incrementado las matrículas en Física. Sin embargo, cuando la veo, aunque me puedo reír con los chistes, a mi me parece que mantiene los roles de género.
Totalmente de acuerdo. Los protagonistas son los hombres, que son inteligentes y divertidos, y las mujeres aparecen como un complemento, pero en el caso de las científicas además están representadas como mujeres estereotipadas negativamente. Incluso, la única mujer que tiene inteligencia emocional y maneja mejor las relaciones, no es científica. Creo que esto no incentiva a las chicas a emularlas, porque son mujeres antipáticas y subordinadas a los hombres. Es una serie que no nos libera.

En estos años que llevas en la Universidad de Extremadura, ¿cómo ha sido el proceso?
En la Facultad de Física, en Badajoz, tuvimos una época muy mala respecto al número de estudiantes hace unos años, las matrículas habían descendido peligrosamente. Nos pusimos manos a la obra, todo el equipo, para difundir nuestro trabajo y nuestros logros. Elaboramos un CD para difundir los logros de nuestros primeros 10 años. Explicábamos en ese CD también nuestros desafíos, y nos repartimos los institutos de la región, para visitarlos y explicar en persona los aspectos apasionantes de esta disciplina. Supongo que también con algo de ayuda de una serie graciosa de televisión, hemos logrado incrementar el número de alumnas y alumnos en la Facultad de Física, y ahora tenemos lista de espera.

También tenemos la iniciativa de nuestra compañera María Luisa Cancillo, que está haciendo un trabajo impresionante con el taller “Fis&kids”, financiado por el FECYT, en el que hacen cosas enfocadas a los institutos, en el que colaboran estudiantes de aquí y atrae muchísimo a la gente joven.

El equipo de física es de aproximadamente unas 30 personas estables. Este es el otro gravísimo problema que tenemos en la universidad y es que todos los que estamos ahora mismo somos ya mayores, y con la crisis y la imposibilidad de incorporar gente nueva no hay apenas jóvenes para la regeneración, y eso sucede en toda la Universidad de Extremadura.

Me gustaría saber si hay paridad dentro del equipo de profesoras y profesores de la Facultad de Física, y pregunto por ésta ya que entiendo que es la que mejor conoces.
No, no hay paridad. Ahora mismo somos ocho mujeres dentro de ese equipo de 30 personas y somos dos catedráticas y ocho catedráticos varones.

Hemos hablado de las ciencias en la Universidad, pero claro, te presentas a rectora y eso requiere un conocimiento amplio de todas las partes ¿qué tal tu relación con la gente de Letras y Humanidades?
(sonrié ampliamente) Buena, muy buena. Creo que es porque tengo un interés sincero en las Letras, tengo amigas y amigos en la Facultad de Filosofía y Letras, y soy sensible a lo que es ese campo de conocimiento. Y respeto mucho las Ciencias Sociales.

Entonces, ¿no compartes esa idea tan extendida socialmente, de qué las personas de ciencias sois más inteligentes?
En absoluto. Quien piense eso se equivoca. Es cierto que en ciencias echamos más cuentas, pero en realidad lo nuestro es más fácil porque tenemos leyes, normas y un método que aplicar. Por el contrario, a la creación artística se le pide que, aunque tome elementos del pasado y aprenda técnicas, debe asombrarnos, desconcertarnos. Obviamente también en las ciencias sociales existe el método científico, y también quienes nos dedicamos a las ciencias debemos aplicar la creatividad. La mente tiene que estar abierta a muchas posibilidades.

Aunque defiendo que todo se puede aprender: técnicas y metodologías. Debemos asumir que ese aspecto intangible de la creación, es inexplicable, al menos a día de hoy.

Te lo agradezco por la parte que me toca, pero ahora que te escucho, se me ocurre una pregunta. A mí que me gusta leer divulgación científica, porque la ciencia, tal cual, no es algo que esté a mi alcance, he recordado un libro que me impresionó mucho hace unos meses, su título “Cómo nos aman los perros” del neurocientífico Gregory S. Berns. En el libro explicaba paso a paso cómo logra escanear el cerebro de su perro en las instalaciones de la Universidad. A mí me ha resultado apasionante descubrir cómo él crea, dentro de un método muy estricto, pero también me ha apasionado la explicación sobre cómo superar las barreras burocráticas de la Universidad a través de pequeños engaños, usando puertas falsas y como establece sinergias con otras facultades para lograr sus fines.
(risas) Es cierto, ahora mismo en la universidad estamos enterrados en burocracia, en todos los aspectos. Desde el ámbito docente, como para la investigación. La burocracia absorbe una cantidad de tiempo inmensa. Es algo que tengo como un objetivo principal. Esta cantidad ingente de burocracia nos viene de Bolonia y se ha planteado como una forma de ser más transparentes. Bolonia, como idea, es estupenda. Pero, claro, implantar Bolonia requiere recursos, y esos recursos no han llegado.

La idea de clases con pocos alumnos y una atención muy personalizada se ha quedado en la teoría. Pero, nos ha llegado la otra parte de Bolonia, la que viene asociada a la idea de calidad. Esa calidad implica un control sobre los procesos y procedimientos que se requieren durante el desarrollo educativo. Esto es muy correcto y deseable, pero no podemos quedarnos en la parte formal de la propuesta. Nos hemos quedado con hacer una trazabilidad de los procedimientos. Por ejemplo, todos los años hay que publicar una ficha en la que dices cuál va a ser el contenido de la asignatura, cómo vas a evaluar esa asignatura, y qué competencias esperas que sean adquiridas. Eso es maravilloso. Sin embargo, elaborar la ficha, lleva asociada una gran cantidad de gestión que se traduce en tiempo. De modo que cuando vamos a sacar la ficha, te echas a temblar.

Otro ejemplo, el plan bolonia establecía que habría unas comisiones de calidad en la supervisión de los títulos, para asegurar que el proceso docente es correcto. Cuando lo escuchas dices: ¡estupendo! Pero en el 90% de los casos esas comisiones se quedan, exclusivamente en un mero asegurador de que tú, profesora o profesor, has entregado la ficha dentro de plazo, sin poder entrar a discutir si esos contenidos hay que actualizarlos o si son los más adecuados.

Esto genera mucha frustración, tanto a profesorado como al alumnado, porque no acabas de ver que al final la universidad gane en calidad, y logre profesionales mejor preparados que en el pasado.

Claro que estos procesos están pensados para garantizar que no suceda lo que hemos visto estos días pasados en la Universidad Rey Juan Carlos I. Sinceramente, no sé cómo ha podido suceder. Porque con la cantidad de papeles que hay que hacer, cada vez que se entrega una tesis o un proyecto de fin de carrera, es inexplicable cómo han podido saltarse la trazabilidad. En la Universidad de Extremadura la trazabilidad de los procesos es estupenda, aunque necesitamos más tiempo para la docencia, para la investigación y también para estar en contacto con nuestros estudiantes y entender cómo aprenden.

Quiero recuperar la universidad para la gente, quiero revitalizarla. Y eso pasa por la gestión, y por la financiación, que es otro de los grandes problemas de la Universidad. Hasta lo que toca a la parte docente

Para llevar adelante estos cambios, poniéndonos ya en el caso de que eres la rectora, ¿has hecho algún plan, tienes una cadena de prioridades, un equipo? Estamos a unos 7 meses aproximadamente de las elecciones, pero supongo que ya tienes elaborado un plan.
En estos momentos lo que estoy presentando es la idea general. Evidentemente ahora mismo estoy desarrollando temas que ya están analizados, y están pensados dentro de un equipo que apuesta por el cambio. Lo que quiero trasladar, es la idea de cambio, y estoy centrando mi mensaje en pocas idea fuerza. Quiero recuperar la universidad para la gente, quiero revitalizarla.

Y eso pasa por la gestión, y por la financiación, que es otro de los grandes problemas de la Universidad. Hasta lo que toca a la parte docente. Hay que hacer un trabajo importante para acercarnos a la Junta de Extremadura, para que nuestro gobierno regional sienta, reconozca y confíe en su universidad pública. Creo que se pueden optimizar los recursos que tenemos, pero debemos trabajar por acercarnos a la Junta y que la Junta se acerque a la Universidad.

El gobierno regional es el principal financiador de la universidad. Hace un año se aprobó una ley con objeto de proveerla de una financiación externa que puedas programar en un plazo de X años, lo que facilitaría hacer un diseño estratégico. Planteo que tenemos que repensar y analizar con cuidado las titulaciones que estamos ofreciendo, tanto de Grado como de Máster, y eso implica también tener la opción y la posibilidad de planificar con una cierta certeza, contando con recursos económicos estables.

Todos los años en la época de matrículas, los periódicos sacan listados de las mejores universidades en el estado, y nuestra universidad ocupa los peores puestos. Los rankings tienen muchas facetas. Por una parte, están hechos por ciertas universidades que aplican unos criterios que las favorecen, con lo cual no son realmente objetivos. Pero es cierto que la mayoría de los rankings no nos dejan bien. Ahí apareció otro problema, o el mismo problema una vez más, la comunicación hacia el exterior.

Es muy importante que establezcamos nuestros propios parámetros para que se sepan. En los ranking no aparece algo que la Universidad de Extremadura sí tiene, y es el contacto constante y de calidad entre profesorado y alumnado. Al ser una Universidad pequeña, este rasgo humano está muy presente y es muy gratificante para ambas partes. Por otra parte, y aunque sea reiterativo, tenemos que tener una planificación estratégica. Establecer un camino, para saber hacia dónde vamos y apostar por Masters y títulos de Grado atrayentes y de calidad. Eso nos hará aparecer en los rankings.

Otras fortalezas de esta universidad, que la hace muy deseable, es la investigación. Se está haciendo una investigación muy buena en la Universidad de Extremadura, y como estamos muy cerca unos de otros, hay muy buena opción de integración. Sin embargo, esto no se comunica bien hacia afuera.

Necesitamos una universidad transparente, que comunique y que tenga muy en cuenta el aspecto social y de igualdad. La parte de la igualdad la tengo muy presente, porque soy una mujer que tiene conciencia de ser mujer.

Otra cuestión que quisiera abordar es la relación entre Universidad y empresa ¿También está dentro del plan?
Por supuesto, es una piedra fundamental. Uno de los grandes problemas que tenemos en Extremadura es el escaso tejido empresarial, que es el que debe absorber a los profesionales que formamos. En otras regiones, se observa fácilmente que los y las estudiantes al terminar su titulación, son absorbidos en el entorno laboral cercano, lo que genera que el conocimiento quede fijado en la región. Sin embargo, en Extremadura, somos deficitarios en esto, aunque se están haciendo cada vez más esfuerzos y se está tratando de invertir más para que las empresas y la universidad avancen unidas.

Es fundamental, a la hora de investigar, crear sinergias que desemboquen en un desarrollo práctico que enriquezca a la propia región. La Universidad tendría que ser el departamento de I+D+i de la pequeña y mediana empresa extremeña. La universidad y la economía deben caminar juntas, la universidad debe ser un motor de crecimiento y de desarrollo sostenible.

Es fundamental a la hora de investigar, crear sinergias que desemboquen en un desarrollo práctico que enriquezca a la propia región. La Universidad tendría que ser el departamento de I+D+i de la pequeña y mediana empresa extremeña

Gracias por traerme hasta aquí, porque esa es una de las preguntas que traía en la cabeza ¿Crees que la Universidad de Extremadura está preparada para afrontar el reto de la economía circular y verde?
Pienso que sí, aquí hay grupos que están trabajando en procesos de recuperación de materiales, recuperación de residuos. Grupos que investigan en producción de energías renovables, así como grupos importantes investigando desde la biomasa y la química verde. Esta universidad tiene muchísimas áreas de investigación; para ser una universidad pequeña, y no estar en Madrid o en Barcelona, nuestra dimensión en investigación es muy interesante.

A lo largo de la entrevistas has hablado en varias ocasiones de Igualdad, ¿cómo está nuestra universidad en temas de conciliación?
Es un desafío. Debemos trabajar por la conciliación, pero por la conciliación de todas las partes. En este momento creo que trabajando por la conciliación de la mujer, para facilitarnos a nosotras conjugar trabajo y vida doméstica (eso que llamamos los cuidados), pero considero que eso nos mantiene ancladas en un concepto arcaico de valores patriarcales. Tenemos que dejar de educar a las mujeres para cuidar y a los hombres para ser objeto de cuidado.

La educación sigue dirigiendo a la mujer hacia el cuidado. Cuando le damos a una niña un carrito de bebé y no se lo damos a un niño, le estamos diciendo: “la que cuida eres tú” y al niño le decimos “tú no tienes que cuidar”

Cada vez más me doy cuenta de que la educación sigue dirigiendo a la mujer hacia el cuidado. Cuando le damos a una niña un carrito de bebé y no se lo damos a un niño, le estamos diciendo: “la que cuida eres tú” y al niño le decimos “tú no tienes que cuidar”, por eso considero que los permisos de paternidad y maternidad deben ser obligatorios e intransferibles, porque sino, no damos el paso a la co-rresponsabilidad y no vamos a avanzar en igualdad.

En mi vida personal, he tratado de inculcarles a mis hijos una idea de hombre o de mujer distinto a los roles establecidos. He sido madre sin dejar de ser una persona independiente, una profesional apasionada y una mujer comprometida. A día de hoy, mis hijos, que ya son varones adultos, viven solos y son capaces de cuidarse a sí mismos. Porque un hombre educado de la manera tradicional, que no tiene autonomía para cuidar de sí mismo, es también una víctima (con privilegios) del patriarcado.

Voces de Extremadura: Paca Blanco

El 21 de abril se publico en El Salto Extremadura esta entrevista que le hice a mi amiga Paca Blanco, alguien que es un referente en mi vida.


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Acaba de cumplir 69 años y lleva más de cuarenta comprometida con la ecología y los derechos humanos. Ha vuelto a vivir en Madrid y ahora a su compromiso antinuclear y con Ecologistas en Acción, suma también la PAH. Abandonó Extremadura a causa de la persecución de la que fue víctima en El Gordo por denunciar la construcción ilegal del complejo turístico de lujo Isla Marina Valdecañas. La memoria de Paca nos ayuda a crecer, y nos sirve de inspiración para enfrentar el futuro con determinación.

No hace mucho, un catedrático la acusaba de ignorante por carecer de estudios reglados, y sin embargo Paca Blanco da conferencias por todo el Estado y no se amedrenta a la hora de traspasar fronteras y salir a Portugal, Francia o llegar al Parlamento Europeo. Paca puede explicarte de forma fácil, para que lo entienda cualquiera, el engaño en el recibo de la luz o denunciar con solvencia al oligopolio eléctrico.

Supongo que por eso, al afrontar esta entrevista, la primera pregunta que me viene a la cabeza es: ¿Cómo te nació la conciencia? A lo que Paca responde con determinación: “Yo nací anticapitalista”, y me cuenta que es hija de un republicano, que fue preso político y que estuvo en un campo de concentración casi hasta morir. Cuando murió, ella tenía 16 años. Y así comienza nuestra conversación…
¿Cómo te nació la conciencia?Yo era una muchacha llena de energía y mi madre, con mucho amor, pensó que lo mejor para mi futuro era estudiar con las monjas. Pero no me acomodaba bien a la disciplina y fui pasando de un internado a un reformatorio, hasta que a los 18 años quisieron aplicarme la Ley de Vagos y Maleantes y llevarme a la cárcel. Mi madre por fin se dio cuenta de que había sido un error y afortunadamente no firmó dando su consentimiento.

Me he escapado de todos los reformatorios de España y nunca me he escapado sola. Siempre que planeaba las fugas, contaba con otras compañeras porque era consciente de que estábamos allí pagando por cosas que no habíamos hecho. Algunas compañeras habían sido violadas por su padre o por algún familiar cercano, y en vez de encarcelarlos a ellos, se las llevaban a ellas, aunque dejaban en las casas a sus hermanas pequeñas. Yo veía estas cosas y me daba cuenta de que en aquellos lugares nos encarcelaban a las inocentes, a las huérfanas, a las víctimas, y había que escapar.

Las monjas querían hacer de nosotras novicias y muchas de aquellas chicas se quedaban en el convento porque les daba seguridad.

La capacidad de relacionar lo que leía con lo que veía a mi alrededor, creo que esa es la base de la cultura

Hace poco, un catedrático de la universidad de Extremadura te acusaba de ignorante por no tener estudios ¿Cuál sería tu respuesta?
La ignorancia y los estudios son dos cosas diferentes. Tengo el graduado escolar, que me saque cuando ya tenía 5 hijos. Es el único papel que tengo, pero ignorante no soy.

¿Y cómo sabes tanto?
Por que leo. La vida es una universidad que te enseña muchísimo, si quieres aprender. Me hubiera gustado ir a la otra pero no fue posible, sin embargo cuando paso por la calle Libreros en Madrid, siempre me acuerdo de la cantidad de veces que en mi juventud iba a buscar libros prohibidos. Leía a Marx, a Trosky, a Engels. Leía y pensaba en todas las injusticias que sufrió mi padre, y en lo que había visto y sufrido yo misma en los reformatorios. La capacidad de relacionar lo que leía con lo que veía a mi alrededor, creo que esa es la base de la cultura.

¿Tenías referentes femeninos? 
La verdad es que no. Aunque siempre me ha gustado ser mujer y lo he disfrutado (se ríe con picardía), debo decir que ningún hombre que me haya gustado se me ha resistido; y me he sentido una madre orgullosa, pero la verdad es que crecí en un mundo de hombres, jugando a pistoleros.

Las que no teníamos dinero para ir a Londres, nos íbamos al barrio de San Fermín a las chabolas, donde te hacían abortar con una aguja de hacer punto

¿Y entonces cómo llegas al feminismo?
No hay un momento concreto. He tenido cinco hijos, los primeros tres nacieron los años 68, 69 y 70, cuando estaban prohibidos los anticonceptivos y entonces, si alguna de nosotras se quedaba embarazada, tenía que buscarse cómo abortar. Las que no teníamos dinero para ir a Londres, nos íbamos al barrio de San Fermín a las chabolas, donde te hacían abortar con una aguja de hacer punto. Esas eran mis circunstancias y así te haces feminista a la fuerza porque tienes que hacer que todo eso no siga ocurriendo y te haces una feminista rabiosa, por ti, por las otras y por tus hijos.

Luego me casé con un hombre, alguien que yo pensaba que era otro tipo de persona. Pero aquel hombre se volvió un obseso celoso y comenzaron los malos tratos. Ya tenía cuatro hijos, y tuve que huir. Me fui, lo dejé todo menos a mis hijos. Tuve que trabajar en muchas cosas sin mirar la calidad del trabajo porque tenía que sacar a mis hijos adelante, y me iba cambiando de ciudad para que aquel hombre no me encontrara. Hasta que un día, al llamar a mi madre me dijo que había escuchado que mi marido había muerto. Me quedé como una gilipollas pensando, buscando algo que me hiciera sentir pena pero no lo encontré, así que desde entonces soy una viuda alegre y con pensión. Pero creo que estar sola, luchando por mis hijos, eso también me ha hecho muy feminista.

¿Y cuando descubres que eres ecologista?
Cuando conozco a Ladislao Martínez. Él era de la CNT y yo era del Ateneo Libertario de Usera, cuyo lema era “Ni dios, ni amo, ni CNT”, porque no entendíamos la función de un sindicato dentro de un movimiento que no cree en el sistema. Pero a mí aquel señor me cae muy bien y me gusta debatir con él. Al poco tiempo, Ladislao deja la CNT y junto a otras personas comienzan una asociación: AEDENAT. Yo le pregunto cuál es la razón, y él me responde que la lucha global por los derechos de la gente pasa por defender el planeta que nos sustenta, de modo que no hay nada más antisistema que ser ecologista. Cuando fui por primera vez a una reunión de AEDENAT, en la calle Campomanes, cerca de la Gran Vía madrileña, flipé.

Allí conocí a Cristina Rois, que era prácticamente una niña y ya estaba hablando de cambio climático. Aquello me marcó profundamente. Allí también conocí a Paco Castejón, a Ramón Fernández Durán, a Antonio Lucena, personas muy inteligentes y formadas técnicamente de las que he aprendido mucho a lo largo de los años. Reconozco que la gente con la que más me gustaba trabajaba estaba en energía, y eso hizo que me apegara a esa lucha.

Con él llegué a Extremadura, a un pueblo a 10 km de la Central Nuclear de Almaraz, y me dije a mi misma “hay que cerrarla”, y llevo empeñada en cerrarla 30 años y espero verla cerrada antes de morir, para poder morirme tranquila

Has estado rodeada de personas con estudios superiores, en su mayoría hombres, y sin embargo no parece que eso suponga un problema para ti.
Es verdad. Había veces que estaba en debates sin entender la mitad de lo que estaban diciendo, sin embargo siempre he sido consciente de que no tener estudios no es algo vergonzante. Lo vergonzante es no esforzarte en comprender, y no poner pasión en cambiar lo que está mal en el mundo. Nunca me he sentido amedrentada por nadie. Cada cual tiene sus circunstancias, pero la dignidad es la misma.

¿Cuándo aparece Extremadura en tu vida?
Me enamoré de un extremeño, el padre de mi quinto hijo. Con él llegué a Extremadura, a un pueblo a 10 km de la Central Nuclear de Almaraz, y me dije a mi misma “hay que cerrarla”, y llevo empeñada en cerrarla 30 años y espero verla cerrada antes de morir, para poder morirme tranquila. Para eso entré en la plataforma que se había creado y que se llamaba “Asociación Plataforma por los efectos nocivos que produce la central nuclear de Almaraz en la salud”, hablando con Ladislao, me dice: “con ese nombre tenemos poco futuro”, y nos propone cambiar a “Plataforma Antinuclear Cerrar Almaraz”, y la gente empieza a decir que era de la PACA.

Cuando los grupos ecologistas de todo el Estado se unieron para formar Ecologistas en Acción, la gente de AEDENAT Campo Arañuelo, que habíamos fundado Paco López y yo, más Sierra de la Mosca de Cáceres y otras gentes, convocamos la  primera asamblea de Ecologistas en Acción Extremadura en Badajoz, allí estaba Javier Figueiredo y un amigo suyo llamado José Mari Sánchez, que se unieron a nosotros, y fuimos los primeros ecologistas en acción de Extremadura, y a partir de ahí comienza a crecer y a crecer.

¿Cuándo llegas a vivir a El Gordo?
Después de varios años viviendo entre Euskadi, Baleares y otros muchos lugares,  regresamos a Extremadura mi compañero (ahora ex) y yo, y buscamos una casa lo más cerca posible de Madrid, porque mis hijos estaban en la capital. Encontramos una casa barata en El Gordo, para reformar, y la arreglamos entre los dos durante 5 años. Para reformarla, usamos materiales reciclados y al final de esos cinco años es cuando empieza la construcción de Marina Isla Valdecañas.

¿Háblanos de la casa?
Es una casa de pueblo tradicional, construida en piedra y adobe, con unos muros de un metro de grosor. De modo que al restaurarla lo hicimos respetando eso, y la aislamos con corcho y con algo que se llama mortero bastardo (yeso, cal y viruta de corcho), por lo que la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior puede ser hasta de 10 grados. La casa, en los veranos de 45 grados de Cáceres, se mantiene fresca con un único ventilador. Y en invierno, con un calefactor que se enciende al atardecer, porque durante el día la casa que es toda exterior, se calienta con el sol.

Debo decir que nunca he tenido miedo, pero a veces he tenido que pedir protección

Ahora está en venta, porque nadie relacionado conmigo puede vivir allí. Y no se puede alquilar porque también hacen boicot a quienes la alquilan. Lleva en venta varios años, se empezó pidiendo 90 mil euros y ahora, lo que el comprador proponga.

¿Por qué dejas El Gordo?
Durante 6 años en El Gordo, se dedicaron a acusarme de hacerles perder el pan y el trabajo. Los jóvenes que venían de Madrid los fines de semana se unían a los jóvenes del pueblo, y después del botellón, cuando estaban hasta arriba de todo tipo de sustancias, el deporte oficial era atacar a los ecologistas. Debo decir que nunca he tenido miedo, pero a veces he tenido que pedir protección.

Lo peor que ha pasado sucedió una noche que no estábamos en casa. Ese día daba una charla en Piornal. Allí les iban a poner una subestación eléctrica en el medio del pueblo y fuimos con Antonio Lucena, que es ingeniero, para explicarles lo que supone una de esas instalaciones: fue divertido. Era un día de viento, y Antonio Lucena les dice durante la charla: “¿para qué quieren una subestación eléctrica con el aire tan bueno que tienen aquí? Poned un parque eólico y todos podréis tener trabajo”, y medio pueblo se enfado con nosotros. Pues, al volver a casa esa noche, nos encontramos con que nos habían tirado seis cócteles molotov por el hueco del calentador. Uno había caído en la cocina, que se había quemado, pero otros cayeron al pie de la bombona de butano, y afortunadamente no estallaron. Le hice fotos a todo y me fui al cuartel de la Guardia Civil a denunciar.

He tenido reuniones con el Subdelegado del Gobierno, el Señor Solís, con la dirección de la Guardia Civil… y nunca encontraron a los autores de aquel atentado. En un pueblo tiene 200 habitantes, y solo hay 6 chicos, las familias se protegen. Aquellos jóvenes trabajaban en la fábrica de armas de El gordo y, poco después, dos de estos chicos sufrieron quemaduras en el 96% del cuerpo en el trabajo. Fue entonces cuando el Subdelegado del Gobierno me pregunto: “¿qué hacemos con este expediente?”, y yo le dije que después de lo ocurrido no quería seguir con la investigación, pero luego vino la siguiente generación, con chavales de 15 años que tomaron el relevo. A mis hijos y a mi pareja de entonces se les había acabado la paciencia, y pensé que permanecer en El Gordo podía significar un problema para nosotros.

Debo decir que en el 2011, cuando cambia el gobierno y entra el PP, resulta que también hay amenazas para una alcaldesa de IU,  Esther Nieves Hernando, hacen pintadas amenazándola por las calles, entonces el que era coordinador general de IU Extremadura, Pedro Escobar, y el abogado Ángel García Calle tienen una reunión con el Delegado del Gobierno y le piden protección para la alcaldesa y para la coordinadora de Ecologistas en Acción. Para mi sorpresa, el Delegado del Gobierno del PP dice que hay que sacarme del pueblo, y nos conceden una vivienda social en Talayuela. Nos fuimos a vivir a Talayuela pero no me acostumbre, de modo que devolví las llaves y me vine a Madrid.

Me fui enterando de que aquello estaba pensado para familias como los López Ibor, los Borbones, los Gómez Acebo o los Aznar, y me digo a mí misma: esta es una causa ecologista y anticapitalista

Ahora que conocemos las consecuencias que tuvo para ti, cuéntanos cómo fue el proceso para enfrentar el complejo Marina Isla Valdecañas.
En la época en que comenzaron la construcción, yo era la coordinadora de Ecologistas en Acción Extremadura, y lo primero que se me ocurrió fue llamar a SEO BirdLife. Vino Marcelino Cardalliaguet a verlo, después nos ayudaron con la redacción de unas alegaciones, pero me di cuenta de que aquella batalla me había tocado.

Me fui enterando de que aquello estaba pensado para familias como los López Ibor, los Borbones, los Gómez Acebo o los Aznar, y me digo a mí misma: esta es una causa ecologista y anticapitalista.

Desde Ecologistas en Acción, nos unimos con ADENEx y pusimos las denuncias correspondientes, aunque no pudimos detener las obras porque nos pidieron una fianza de 41 millones de euros, y eso hizo que tuviéramos que ir ganando el caso sentencia a sentencia, mientras la construcción del complejo seguía su curso. En 2014, cuando el Tribunal Supremo ratificó la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, habían transcurrido ocho años y la urbanización estaba terminada. La sentencia del Supremo exponía que la jurisprudencia, sumada a la normativa europea, deja claramente establecido que cuando unos terrenos están sujetos a algún régimen especial de protección sectorial, lo mismo que cuando concurren en ellos valores de los que la legislación urbanística considera merecedores de protección, resulta preceptiva su exclusión del desarrollo urbano y su clasificación como suelo no urbanizable de especial protección, y pedía que los terrenos volvieran a su situación inicial. Valdecañas es el Algarrobico de Extremadura.

Aunque parece que estamos en un ambiente amigo […] la realidad es que también en este sector se siguen manteniendo los roles tradicionales y las mujeres formamos la base

¿Y cómo es tu vida ahora?
Mi compromiso, más que nada, es con Ecologistas en Acción y su área de energía. Ahora hemos formado un grupo de mujeres: Marisa, Soledad y yo, y damos charlas sobre pobreza energética por todo Madrid. También estoy en el Movimiento Ibérico Antinuclear y en el Foro Extremeño Antinuclear, obviamente estoy en la Plataforma Recuperar Valdecañas y, desde que he vuelto a Madrid, estoy en la PAH. También aportó lo que puedo en el grupo “Género y energía”. Lo hemos creado para poder visibilizar el trabajo de las mujeres en el desarrollo de las energías renovables y la lucha antinuclear, porque aunque parece que estamos en un ambiente amigo, con hombres que en teoría asumen la lucha feminista, la realidad es que también en este sector se siguen manteniendo los roles tradicionales y las mujeres formamos la base, y los hombres aparecen en los titulares.

Gracias a estar en la PAH y la lucha energética, he comprendido que una vivienda digna no es solo la vivienda, son también los suministros. La energía es un derecho, es imprescindible para desarrollar nuestra vida, como el aire, el agua o la alimentación.

El gigante egoísta. Contado, no leído

IpeContando-abril2018Ayer en la biblioteca municipal Juan Pablo Forner de Mérida celebramos, con algo de retraso el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, lo hicimos con una breve introducción a la vida de Hans Christian Andersen y compartiendo cuentos. El honor de contar cuentos fue mío. Conté “El baúl volador” uno de mis favoritos de Andersen, y termine con “El gigante egoísta” de Oscar Wilde que es el vídeo que os comparto por si os apetece escucharlo mezclado, no agitado … quiero decir contado de viva voz, no leído en voz alta, son cosas diferentes que dan lugar a placeres distintos.

Hacia el 8 de marzo con los hombres que amo

Este 8 de marzo será diferente a todos los que he vivido antes. No sé muy bien como sucedió que llegamos a transformar un día para reivindicar la igualdad en un día para felicitaciones y flores, pero es lo que sucedió. Este año eso no va a ser así.

Sin embargo, el trabajo por la igualdad entre las personas no es algo de un día al año, ni de dos, ni de tres. Es un trabajo constante que va sucediendo cada instante, entre los cuestionamientos diarios, las dudas y los desencuentros.

Durante mi infancia lectora no entendía la diferencia de género, quería ser escritora y lo terminaba en A porque me decían que era lo que concordaba con ser una niñA. Es cierto que la lectura me estaba aleccionando sobre lo que es y lo que no es correcto, pero mi ideal de persona era Josephine March, alguien que cree en sí misma, alguien que sabe lo que quiere en la vida, alguien lo bastante generosa para saber renunciar a lo que ama por hacer feliz a otra persona (su hermana), alguien que puede emprender un viaje sola, salir adelante con el esfuerzo de su trabajo y poner su vida al servicio de un bien mayor, en su caso la educación de la infancia… y también alguien con mal genio que debe aprender a controlar su ira. Sí, así soy yo, y creo que es una descripción que sirve para muchas personas en este mundo más allá de su sexo.

Me ha costado muchos años, más de 45, pensar en mí como mujer. Aunque he tenido muy claro que no iba a relacionarme íntimamente con hombres que pensaran en mí como mujer exclusivamente (soy heterosexual y me gusta, pero el juego sexual no lo es todo en la vida), por eso elegí para compartir la vida a personas con las que puedo conversar largamente, compartir malos momentos y también el sentido del humor. Con una de esas personas, además tuve dos hijos sin que a ninguno de los dos nos importara ni el género, ni el sexo de nuestros retoños.

Y aquí estamos. Todo lo que pide esta huelga del 8 de marzo sucede en nuestra casa y en nuestra familia cada día. Recuerdo que mis hijos allá por sus 8 y 9 años empezaron a prepararme la comida en los momentos de trabajo intenso, para que yo pudiera terminar de redactar los proyectos que nos iban a financiar la comida, el alquiler y los gastos generales. Recuerdo que cuando estaban enfermos llamaban a papá porque era él quien sabía calmar su dolor. Recuerdo que pedían con la misma ilusión la peluquería de PlayDoh y el Halcón Milenario, en la misma Navidad y en la misma carta. Peluqueria-de-play-doh

Siempre he sabido que mis hijos me respetan, aunque no estén de acuerdo conmigo en todo. Y siempre los he respetado desde antes de nacer, aunque no siempre estoy de acuerdo en todo con ellos.

Y escribo esta entrada para que se entienda, que  apoyo esta huelga y lo hago consciente de que hemos dado pasos, pero consciente también de que no son suficientes. Que esta huelga no es por mí (no solo), es por todas mis compañeras, pero también por todos mis compañeros.

Hace unos años (más de 10), conversando con El Chojin, me contaba con tristeza que en el país de su padre, Guinea Ecuatorial, las mujeres comen con los niños y niñas, y los hombres comen solos y son servidos. Recuerdo la profunda tristeza que sentí por esos hombres. Si el poder patriarcal te arranca de la alegría de compartir… ¿para que mierda lo quieres?

Siempre lo he dicho, el patriarcado, y más aún el heteropatriarcado golpea fuerte a quien quiere despojar de dignidad (sin olvidar que la dignidad es inherente a la persona y no se puede perder, aunque te la quieran arrebatar), pero también golpea a quien privilegia. Es un sistema perfectamente perverso.

Muchas personas, sin importar el sexo o el género hemos abierto los ojos a esta realidad, pero lamentablemente millones de personas siguen aferradas a un paradigma cultural que les da seguridad aunque las suma en la infelicidad. No obstante, generalizar siempre es injusto y es por eso que escribo a los hombres de mi vida, que más que hombres son personas. Personas capaces de cuidar y de cuidarse. Capaces de hacer cada día, sin que sea necesaria una fecha señalada, las labores que son imprescindibles para la vida:  cocinar, hacer la compra, decorar la casa, limpiarla si hace falta (que tampoco hay que obsesionarse), cuidar de quien este enfermo o triste.

Vivimos un tiempo confuso y a dos ritmos, una minoría vivimos encaminadas hacia el futuro que deseamos y una mayoría vive atada a unos roles que nada tienen que ver con sus capacidades personales.

Pienso en mi suegra, a la que amo tanto, y que nunca se va a jubilar. Ella nunca va a dejar de trabajar cuidando, cocinando, comprando, limpiando… la sociedad no reconoce su contribución al sostenimiento del sistema y no le va a pagar una pensión, ni unas vacaciones, ni siquiera un día de fiesta. Pienso que es injusto, porque yo que tampoco me quiero jubilar, espero escribir aunque sea dictando, como hacía Galdós en sus últimos años, y los días que no me apetece puedo no hacer nada.  Y es que hay trabajos que son imprescindibles cada día y hay trabajos que son imprescindibles en general.

Dedico esta entrada a mis hijos que han recibido una educación que espero les sirva para no encorsetarse, al menos esa era nuestra intención,  mis hijos llevan haciendo su parte por la igualdad desde que tienen uso de razón. Los hemos educado en la firme creencia de que la libertad de ser quienes quieran ser los hará más felices, o al menos, les dará más oportunidades para serlo.

NOTA: sobre el término “mixto” quiero decir algo. Es un termino segregacionista. Es un termino usado para señalar la diferencia. Si el feminismo busca la igualdad no debería usar el mismo término que usaba la sociedad racista y sexista para separar a las personas blancas de las negras, a las niñas de los niños en las escuelas católicas, por ejemplo, indicando “mixto” para señalar que se aceptaba a personas de cualquier color de piel u origen étnico, o que se juntaban niñas y niños, pese a que se consideraba que eran esencialmente diferentes. El feminismo, como no nos cansamos de decir, busca que las personas seamos iguales en la diferencia y creo que debemos ser más creativas en nuestra forma de organizarnos y relacionarnos.

Prohibir Vs educar

Artículo aparecido en ElDiario.es/Extremadura el 11 de febrero

“Si la tendencia es cada vez mayor, a tener espacios amigos de los animales, incluyéndoles en medios de transportes, restaurantes, playas, hoteles, hospitales  y otros espacios de uso común, no encontramos sentido a este anuncio de sacarles de los espacios infantiles, que es donde las y los pequeños se forman y maduran en los valores del respeto y la responsabilidad”

Tras el anuncio del Ayuntamiento de Mérida prohibir la entrada de animales a los parques infantiles nuestra primera emoción ha sido de tristeza. Comprendemos que la higiene es importante, pero consideramos que los afectos y las responsabilidades son indispensables para el normal desarrollo de la vida.

En este momento en el que la ciudadanía está cada vez más concienciada sobre el cuidado, los derechos de los animales y las normas de convivencia, nosotras pensamos que campañas que inciden sobre la necesidad de tomar en serio la vacunación y desparasitación de nuestros compañeros de vida.

Nos preguntamos esas familias, esas niñas y niños que estas navidades han adoptado un animal, en algunas de las protectoras emeritenses, que lo han llevado a su casa, que lo cuidan, que lo bañan, como van a comprender, que un compañero de vida no es apto para ser un compañero de juego en el parque.

 

En 2016 se organizó en Bélgica el European Forum Better with Pets (mejor con mascotas) donde se reunió a expertos en salud y bienestar para compartir sus conclusiones sobre el lugar que los animales de compañía deben ocupar en nuestra sociedad. El profesor Daniel Mills, autoridad internacional en comportamiento, cognición y bienestar animal, y el Dr. Adam Miklosi, etólogo y fundador de Family Dog Project, hablaron sobre el comportamiento y las emociones de los perros,  y sobre como nuestra relación con ellos influye en nuestro propio bienestar.

La Dra. Claire Guest, Cofundadora y Directora de Medical detection Dogs, programas de detección de cáncer, explicó su programa de entrenamiento de perros para detectar con el olfato enfermedades como el cáncer o ayudar en casos de diabetes, epilepsia o narcolepsia. La periodista Clare Balding compartió la experiencia de algunos colegios de Gran Bretaña que están permitiendo a su alumnado acudir en compañía de sus animales: “He visto lo que los perros pueden conseguir en la convivencia en las aulas.

Por eso he asumido el compromiso de persuadir a más y más escuelas que permitan perros en las aula. Los niños responden al sentido de responsabilidad que implica el cuidado de los animales, y espero que si han crecido con perros a su alrededor, una vez que comiencen a trabajar, también se extienda la práctica de tener oficinas aptas para mascotas”

La presencia de perros y gatos y nuestra interacción con ellos produce beneficios para la salud como reducir el estrés, la agresividad, la soledad y mejorar la autoestima.

Pero también mejora nuestra salud física. Un estudio realizado por el Instituto Karolinska y la Universidad de Uppsala (Suecia) y publicado en la revista JAMA Pediatrics, ha dado como resultado que la relación con perros o animales de granja reduce el riesgo de asma en la infancia en un 13%, los animales de granja reducen el riesgo en un 52%. Esto es debido a que la exposición a “grandes y diversas cantidades de microorganismos y endotoxinas tiene el potencial de influir en el riesgo de asma y en las enfermedades infecciosas.

Con la misma inversión económica con la que se van a realizar los paneles informativos para la prohibición de la entrada de animales de compañía a los parques, podría el Ayuntamiento realizar una campaña de sensibilización y responsabilidad a la hora de la tenencia de animales y la necesaria higiene en los espacios públicos para la convivencia. Ya que educando en valores, se lograrán unos mejores resultados a largo plazo que con prohibiciones.

Si la tendencia es cada vez mayor, a tener espacios “amigos de los animales”, incluyéndoles en medios de transportes, restaurantes, playas, hoteles, hospitales  y otros espacios de uso común, no encontramos sentido a este anuncio de sacarles de los espacios infantiles, que es donde las y los pequeños se forman y maduran en los valores del respeto y la responsabilidad.

Es cierto que no a todas las personas le agradan los animales, de hecho, quienes firmamos este artículo, no tenemos en común esta pasión. Sin embargo, es una tendencia social que se incrementa el considerar que un animal es tu familia.

Acabamos este artículo mostrando nuestra firme convicción de que una ciudad es una casa común, que desde nuestras instituciones tenemos que cuidar a través de campañas de concienciación, reglamentos reguladores, todo esto acompañado de un urbanismo sostenible (que es mucho más que edificios y calles) y políticas que promuevan la integración y la convivencia, conseguiremos al fin, demostrar, que las ciudades son para las personas en toda su complejidad.
CuidadoPerroSentimientos

La energía que mueve el mundo

Artículo aparecido en La Marea el 2 de febrero

“En un ejercicio de sororidad, estamos dando pasos para trabajar juntas bajo el paraguas de un nombre clarificador: ‘Género y energía’”

De unos años a esta parte, hay un consenso mundial sobre el importante papel de las mujeres como sostén de la vida económica de sus comunidades, lo que no hace que en líneas generales mejore nuestra situación o nuestro estatus social. Pero ni este reconocimiento de nuestro papel como agentes de la economía en su sentido original (administración de una casa o familia), que en la actualidad se entiende como “producción, distribución y consumo de bienes y servicios para satisfacer las necesidades humanas”, ni lograr que por fin se reconozca que las mujeres nos hemos encargado del cuidado los últimos 5.000 años (o más), ha dado los frutos esperados. Al contrario, es una verdad silenciada debido básicamente a que los humanos somos unos animales tan estúpidos que se nos olvida que somos organismos vivos, imbricados en una biosfera de delicado y frágil equilibrio.
Sin embargo, en las mentes que han crecido en un sistema productivista de usar y tirar, se va abriendo paso la idea de que nos está pasando una factura y no estamos preparadas para pagar su alto coste: el calentamiento global. Y aquí tenemos un binomio que aún no sabemos manejar: género y energía.

El uso de la energía ha estado presente desde los inicios de la vida humana. El empleo del fuego, la fuerza del agua y la tracción han sido claves para nuestra supervivencia. En el último siglo la energía se convirtió en un factor de bienestar, proporcionándonos a quienes hemos tenido acceso a ella (una minoría en el planeta) una vida de confort que la aristocracia de otras épocas no podía ni imaginar. Esas maravillosas bombas de agua que nos proporcionan agua corriente al instante a millones de personas a la vez, el entretenimiento a la carta y tantas pequeñas cosas.

Tener o no tener acceso a la energía se ha convertido en un indicador de pobreza, y hablar de pobreza a día de hoy, es sobre todo hablar de pobreza en clave de género y energía. Si lo miramos en un caso extremo, por ejemplo en la República Democrática del Congo, encontramos que solo un 8% de las escuelas primarias tiene acceso a energía eléctrica. Un país que tiene una población de más de 75 millones de personas, de las cuales el 43% es menor de 14 años, y una tasa de analfabetismo del 44% en mujeres y el 19% en hombres. A veces los números nos ayudan a ver en el bosque y un caso extremo desvela con claridad que la discriminación por género y la pobreza energética se dan la mano.

La energía es algo tan determinante en nuestras vidas que preocuparse de quién, cómo y por qué tiene o no acceso a ella, no es desde luego una cuestión secundaria.

En Europa los Fondos de Inversión para el Clima (CIF, por sus siglas en inglés) se subdividen en dos líneas de trabajo con objetivos diferenciados: Fondo de Tecnología Limpia (CTF) y el Fondo Estratégico para el Clima (SCF), dos objetivos complementarios e imprescindibles como son invertir en el cambio tecnológico y mejorar las condiciones financieras para llevarlo a cabo, ya que aunque la urgencia por detener el cambio climático debería ser incentivo suficiente, nos encontramos en la tesitura de tener que demostrar la viabilidad económica y social de las energías renovables. Y nos aplicamos a la tarea con pasión sin importar el género o el sexo… ¿O sí importa?

En esta nueva vía de trabajo de consumo y activismo, el papel de las mujeres es clave, y sin embargo no se nos ve. Volvemos a repetir los esquemas patriarcales de siempre: las mujeres en la base y como pilar fundamental, pero sin el reconocimiento social de su buen hacer.

Tomemos el caso del valle leonés de Laciana y la respuesta emprendedora de las mujeres ante el cierre de las minas de carbón. “Apostamos por el desarrollo del turismo rural, por proyectos agrícolas, como el cultivo de setas en bocamina, y por todo lo relacionado con el medio ambiente, porque nos hemos dado cuenta de que esa es la solución para todo”, explica Eloina Camiña, natural de esa zona.

En la misma línea, y afrontando el mismo problema desde Alcañiz (Teruel), Sofía Serrano explica que “Los propios mineros no han buscado una alternativa a la mina, aunque las mujeres sí estamos buscando nuevos proyectos empresariales que sean el sustituto a un sector que tiene los días contados”.

Las mujeres estamos listas para dar todos los pasos a la vez; para salvar y salvarnos. Trabajar a favor de la vida, defendiendo nuestra dignidad, sin quedar relegadas ni silenciadas. Y en un ejercicio de sororidad, estamos dando pasos para trabajar juntas bajo el paraguas de un nombre clarificador: ‘Género y energía’. Nuestro primer encuentro tiene lugar en Bilbao los días 2, 3 y 4 de febrero.
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*Carmen Ibarlucea es activista del Movimiento Ibérico Antinuclear.