Feminismo y tauromaquia

El toro de lidia es un caso paradigmático de objetivación. Una objetivación que se oculta tras la sacralización de la brutalidad y que constituye una identidad cultural y de clase. Experimenta con una raza animal cuyo “beneficio social” es que viva bajo el estrés de la selección humana, para ser torturado de cientos de formas creadas por nuestra mente, o para que muera sometido al miedo y al dolor, en pública tortura, en una plaza de la que no puede escapar. A este respecto recomiendo leer los informes de AVATMA para una mejor comprensión desde el punto de vista físico y emocional.

Marisa Prudencio: “La humildad y la verdad me parecen revolucionarias”

Hablar con Marisa Prudencio es una delicia que puede hacerte perder la noción del tiempo. Tal vez por ello, la cosa se alarga y transita de aquí para allá, saltando de su infancia a la Transición extremeña, de Mujeres Sembrando a la historia reciente de una Mérida sobrevenida rompeolas de todas las Extremaduras.

Cuidar y cuidarnos

Todas queremos lo mejor para nosotras mismas y para el resto del mundo, o al menos eso decimos. Y sin embargo nos cuesta dar los pasos correctos para salvar el clima (lo que queda aún) del calentamiento global, siendo la estabilización de las temperaturas un factor clave para poder tener un futuro. Y lo que desconocemos también, es que esa lucha nos entregará un plus de justicia al acabar con un sistema que basa su éxito en el maltrato, en el día a día de una vida aterradora para muchas criaturas.

Inma P.nitas: “A través del dibujo aprendí a expresar aquello a lo que no podía ponerle palabras”

Son muchas las voces que desde Extremadura se abren camino y traspasan fronteras. Una de esas voces, de las que nuestra región se enorgullece es la de una mujer joven, que se ha abierto paso en el mundo de la ilustración gracias a sus dibujos que son a la vez coloristas, personales e incómodos.

Mujeres y veganismo. Una relación histórica

El día 1 de noviembre se celebra el día mundial del veganismo, pero un día se queda muy corto para la inmensa tarea que tenemos por delante, de modo que usamos todo el mes de noviembre para redoblar los esfuerzos y lo usamos como palanca para obligarnos a dar charlas, repartir información o escribir artículos.

Una mirada verde a los derechos de los animales

Gracias al ecofeminismo, el movimiento ecologista está cambiando su propio paradigma, basado fundamentalmente en la racionalidad científica de comienzos del pasado siglo, que llevaba a nuestras predecesoras a mirar los ecosistemas desde fuera, como si nuestra propia realidad biológica no fuera parte integrante de la vida en el planeta. Gracias al ecofeminismo ahora somos capaces de mirar con ternura, sabedoras de que las emociones son una parte irrenunciable de nuestro ser persona.